LA SITUACIÓN de Felipe Rodríguez Olmos ha conmovido a personas generosas, las que han decidido ayudar a este joven, a quien le arrebataron los sueños a los 22 años.
Un vehículo de la Autoridad del Canal de Panamá lo atropelló a la altura de la comunidad de Quebrada Ancha, en el corregimiento de Buena Vista, provincia de Colón.
Por los golpes quedó paralítico y permanece en cama con las manos y piernas rígidas.
La familia es una de las tantas del país que atraviesan por una difícil situación económica, pues muchas veces sus integrantes no tienen qué comer.
Los problemas de salud de Felipe y la falta de recursos económicos son las preocupaciones diarias de los jefes del hogar, quienes no tienen una fuente fija de ingresos.
Leche nutritiva, pañales desechables, vitaminas y la crema especial para que no le salgan ampollas en el cuerpo, son algunas de las necesidades de Felipe que se agregan a la lista.
Luego de que Panamá América le diera cobertura al caso de Felipe, varias han sido las muestras de solidaridad que dan aliento a su madre Omaira Doriela Olmos, quien desde el día del accidente vive angustiada por el terrible acontecimiento.
Pero, gracias a personas generosas, Felipe recibió un obsequio de Navidad que lo ayudará a él y a su familia a poder ingerir alimentos nutritivos como la leche especial que tanto necesita. Ahora podrá sustituir la crema de plátano.
En cambio su padre Luis Alberto Rodríguez, quien no tiene un trabajo fijo, se siente muy alegre por la ayuda recibida, ya que es algo que no se esperaba. Una lectora prometió proveer una silla adecuada para bañar a Felipe.
Otro lector del diario quiso compartir con la familia y le envió un aporte de B/. 300.
"Es como una bendición para mi hijo, por lo que estoy totalmente agradecido con el señor que cooperó, sostuvo el señor Rodríguez".
Cuando el equipo periodístico del diario llegó al lugar donde residen, la madre regresaba de buscar información sobre alguna casa que estuviera en venta.
La familia no tiene casa. La señora Omaira indicó que de la ACP le prometieron una.
Todo parece indicar que escucharon su mensaje: "Ojalá los responsables se pongan la mano en el corazón". De esta forma pedía ayuda para su hijo, quien vivió una situación que cambió el curso de su vida.
Encontramos a la señora Omaira junto con su hija y sus nietos entrando por el portón de la residencia que cuidan, pues todos andaban en busca de una casa cómoda, con las condiciones propicias para que Felipe pueda tener una vida más placentera.
La solicitud de los familiares es que la nueva morada esté próxima a la carretera, para hacer más fácil el traslado del joven al centro de salud cuando requiera atención médica.
Felipe recibe alimentos líquidos a través de un tubo que tiene en sus fosas nasales. Su padre explica que actualmente tienen que transportarlo en una especie de carretilla hasta la parada de buses, para luego abordar un vehículo.
La familia cuida una finca en un áreas próxima a la "Y" de Chilibre, pero el sustento llega al hogar por los ingresos que obtenga el padre de Felipe con su máquina de cortar césped.
El señor Luis Alberto explica que no han sabido en qué fase legal se encuentra el caso, pues se han concentrado en sobrevivir y en dispensarle lo mínimo al joven.
Felipe Rodríguez tiene 22 años y el 5 de septiembre del 2004 sufrió el accidente que cambio su vida. Felipe nació en el distrito de Chepo un 27 de abril.
En medio de la pobreza y necesidad, los padres de Felipe y su pequeño hermano le brindan amor y cuidados.
Llega la ayuda para Felipe, paralítico luego de accidente
Felipe ha recibido la cooperación de panameños que desean brindarle un poco de comodidad.