A falta de efectividad del Ministerio de Obras Públicas, que parece no preocuparles la gran cantidad de cráteres que hay en la ciudad, dos jóvenes del sector de Torrijos Carter y Cerro Batea se han trasladado a la Plaza 5 de Mayo para rellenar los huecos de las calles con piedras y ayudar a los conductores de buses que son los más afectados.
Los jóvenes les cobran a los conductores 25 centésimo cada vez que pasan por el lugar, porque aseguran que prefieren hacer esto honradamente que robar.