Una vez más las lluvias se ensañaron con los moradores del sector de Cabuya, en el corregimiento de Tocumen, donde 143 personas vieron cómo sus casas, en menos de una hora, se llenaban de agua, por lo que solo les quedó abandonarlas.
“Solo cuarenta y cinco minutos de lluvia bastó para que el agua empezara a meterse a mi casa, y cuando reaccioné, ya el agua me llegaba al pecho”, narró preocupado José González.
Él nunca pensó que el aguacero del lunes lo haría perder todos sus enseres, pero a cambio salvaría la vida de su vecina Guillermina Fernández.
La señora Guillermina, quien tiene 73 años, vive sola, padece de diabetes y hace cinco años sufrió un derrame cerebral. Expresó que la noche de este lunes volvió a nacer, pues cuando su vecino llegó a sacarla, el agua ya le llegaba al pecho.
“Por mi enfermedad no me podía mover y cuando vi que el vecino llegó me sentí salva”, manifestó.
En tanto, Olivia Corrales, otra de las afectadas, solo recuerda cómo la cuna de su bebé, de tan solo dos meses, flotaba en medio del agua.
Dijo que gracias a que su hermana se encontraba de visita, pudo salir con sus tres hijos, sino la historia hoy fuera diferente.
“Ni tiempo de sacar ropa de los niños tuve, solo sé que un gran temor se apoderó de mí, pues pensaba que uno de mis tres hijos se me podía ahogar, pero gracias a Dios no fue así”.
Por su parte, Alberto Sánchez, quien vive en un cuarto alquilado en el sector de Cabuya, ayer perdió su día de trabajo, pues tenía que sacar todo el lodo que se le metió y ver qué electrodomésticos aún funcionaban, aunque no tenía muchas esperanzas.
Inundación.
Un saldo de 37 viviendas en Cabuya, 2 en Las Mañanitas y 12 en Belén se inundaron en la tarde del lunes, a causa de la precipitación que duró más de tres horas.
Ayer los residentes de Cabuya sacaban televisores, equipos de sonido, decena de colchones y estufas para botarlos.