Un voraz incendio destruyó totalmente un hotel, bar y restaurante así como un antiguo teatro de la ciudad portuaria de Almirante en la provincia de Bocas del Toro.
El siniestro que se inició a medianoche de este miércoles consumió ambas infraestructuras en su totalidad. Los bomberos del lugar acudieron de inmediato, luego de encontrarse con el enorme incendio solicitaron ayuda a sus compañeros de Changuinola.
Mientras los refuerzos llegaban, los afectados hacían lo que podían con un carro que la mayoría del tiempo está dañado, tiene escape en el tanque y, no había agua en las tuberías pues el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), suspende el suministro del vital líquido, a partir de las 9:00 p.m.
Empeoró la situación, cuando tampoco se encontró un hidrante en el sector, 40 minutos después de iniciado el siniestro, lo único que favorecía era que se registraba un fuerte aguacero que en algo ayudó para que las llamas no alcanzaran otros edificios.
Luego de agónicos minutos de espera, llegaron los muchachos de la Quinta Compañía de Changuinola, quienes se dedicaron a evitar que las llamas cruzaran a otras infraestructuras, una de éstas apenas a unos 15 ó 20 metros contienen en sus almacenes grandes cantidades de productos inflamables dada la naturaleza del negocio, ferretería, agroquímicos, etc.
Miles de dólares en pérdidas, negociantes que recién habían alquilado el edificio vieron cómo el esfuerzo de toda una vida se calcinaba. El propietario del inmueble hace apenas un año había remodelado todo en espera de la supuesta bonanza que traería consigo la construcción de la nueva carretera Chiriquí Grande-Almirante.
Se presume que el fuego, en el que no se registraron heridos, inició en el caserón del teatro abandonado pero los bomberos investigan, a través de la Oficina de Seguridad, las causas del fuego.
Lo que antes se había advertido lastimosamente se hizo realidad. Un fuego de mediana magnitud demuestra que en cualquier momento se podría dar una tragedia porque la comisión de hidrantes al diseñar las ciudades de Changuinola, Isla Colón y Almirante así lo permitirán.
Diomedes Carles, comandante de los bomberos de la ciudad había denunciado con anterioridad el problema y aseguró entonces que se conversaba con la empresa bananera para estudiar la posibilidad de sembrar hidrantes en lugares vitales, más cuando la construcción de diferentes infraestructuras va en franco aumento.