Nuevamente unas 28 familias residentes en el distrito cabecera de Soná fueron seriamente afectadas la madrugada del miércoles por las crecidas de los ríos San Pablo y Tribique, luego que se desbordaran por las constantes lluvias en ese sector.
Guillermina de Ábrego, residente en la barriada El Lago de Soná, dijo que en unas 10 veces las casas se les ha inundado; sin embargo, aún no reciben la ayuda para ser trasladados a otro lugar más seguro donde puedan vivir sin esta zozobra.
Por su parte, Ana Guerrero, residente de la barriada, explicó que los más afectados son los niños porque se enferman por la cantidad de heces fecales que quedan en el ambiente, lo que produce picazón, alergias, vómitos y diarreas.
Guerrero hace un llamado a las autoridades del Ministerio de Salud (MINSA) para que presten rápida atención a los que presentan cuadros diarreicos.
Además, manifestó el agradecimiento a los Bomberos de Soná, por ser los únicos que acudieron a prestarle la ayuda a muchas familias humildes.