Las plantas potabilizadoras de Arraiján, La Chorrera y Chame se vieron afectadas, producto las descargas eléctricas y el fuerte aguacero, que por casi 3 horas azotó todo el sector Oeste.
Según la ingeniera Yamileth Quintero, gerente del IDAAN, en La Chorrera, la Planta Potabilizadora de Laguna Alta se vio afectada con un rayo que cayó en la fuente de agua cruda, localizada en el Lago Gatún, la cual fue reparada en luego de unas 3 horas.
En La Chorrera, producto del torrencial aguacero, los niveles del Río Caimito subieron bastante altos, arrastrando a su paso gran cantidad de basura y palos que limitaron la succión de las bombas, de las cuales una solo estaba funcionado. Por eso bajó la presión.
Chame también se vio afectado, ya que la Planta Potabilizadora del lugar, sufrió daños por la tormenta eléctrica.
No obstante, mencionó que una niña que sale embarazada tiene el derecho de seguir su colegio, pero tal vez habría que replantear esa educación sin truncar nunca su derecho.
Ulloa cree que la educación de "la niña embarazada se debería replantear, ya sea por módulos o una escuela especial", puesto que ellas no sólo tienen que aprender matemáticas y ciencias, sino también a ser madre.
Sobre los casos de niñas embarazadas por abuso sexual, la psicóloga Geraldine Emiliani indicó que es "muy triste", debido a que quedan con traumas toda su vida.
Emiliani puntualizó que una niña abusada, por ejemplo, puede eventualmente acceder al lesbianismo porque, en cierto momento de su desarrollo, el odio al violador se vuelve odio hacia a los hombres, que son todos iguales.
La psicóloga destacó que la víctima se auto-culpará a sí misma y se dirá: "yo fui la responsable", "la culpa es mía".
Según la especialista, hay que desarrollar programas especiales para estas adolescentes; de manera que puedan limpiar esas heridas psicológicas, que las afectarán por mucho tiempo.