Dos muertos y cientos de personas afectadas fue el saldo por inmersión y deslizamientos de tierra originados por las fuertes lluvias que han azotado en los últimos días una zona montañosa en este importante sector del país limítrofe con Costa Rica.
Las lluvias que se registran desde el lunes en la provincia de Chiriquí han ocasionado inundaciones en las comunidades de Corotú Civil, en el distrito del Barú, y la comunidad de Chiriquí Viejo, en el distrito de Alanje, producto del desbordamiento del río Chiriquí Viejo.
El río se desbordó en el sector de Corotú Civil, y afectó nueve viviendas en donde residen unas 40 personas, 25 de ellas adultos y 15 niños, y en la comunidad de Chiriquí Viejo, ocho viviendas fueron afectadas.
“Estamos efectuando un llamado a las personas que viven a orillas de los ríos o de canales de agua, en especial del distrito de Barú, para que tomen las medidas de seguridad necesarias”, asegura José Donderis, director del Sistema Nacional de Protección Civil en Chiriquí.
Mientras tanto, en la provincia de Bocas del Toro, en horas de la tarde del jueves, dos niños de los que no se había confirmado las edades ni sexo, desaparecieron cuando junto a un mayor de edad intentaban cruzar una quebrada en el sector de Guayacán, cerca a la cabecera del río Changuinola, en la provincia de Bocas del Toro.
Gladis Concepción, directora provincial de SINAPROC, dijo que la información se recibió a través de la Policía Nacional, pero para llegar al lugar hay que caminar tres días y tres noches.
En horas de la tarde de ayer, la directora provincial de SINAPROC comunicó que en el mismo sector un ojo de agua sorpendió una embarcación de seis personas donde un menor de 3 años está desaparecido.
En cuanto a los ríos, dijo Concepción, que el Teribe, Sixaola, Changuinola, Guarumo en Chiriquí Grande, y Cricamola en la Comarca Ngöbe Buglé, estaban crecidos, pero hasta ayer viernes, no habían ocasionado otros daños pero sí el desbordamiento parcial en el caso del Changuinola.
En cuanto al mal tiempo imperante que obligó a la declaratoria de emergencia a escala nacional por parte del director general de SINAPROC, Arturo Alvarado, dijo que se podría extender hasta hoy sábado, por lo que el director dispuso mantener un contingente humano y de equipo en la provincia de Chiriquí, para que en caso de ser necesario, trasladarse a la provincia atlántica.
Por otro lado, 25 familias humildes residentes en la Barriada El Lago del distrito de Soná, en la provincia de Veraguas, fueron evacuadas ayer en horas de la mañana por los bomberos y la alcaldía sonaeña, por las crecientes de los Río San Pablo y Tríbique, cuyas aguas llegaron hasta las casas.
Al llamado de auxilio de las familias sonaeñas, los bomberos evacuaron a los más afectados hacia lugares seguros, puesto que las aguas se estaban metiendo en sus humildes residencias a eso de las 11:00 de la mañana, por lo que procedieron a desalojarlos para que no se dieran pérdidas de vidas o enseres o artículos.
Ana Guerrero, residente en la Barriada El Lago, pidió a nombre de los afectados en Soná cabecera, al presidente de la República de Panamá, Ricardo Martinelli, que se cumpla con las promesas hechas en campaña de sacarlos de ese lugar para que puedan vivir sin el peligro de morir ahogados.