Todavía no hay alarma en el Hospital de Especialidades Pediátricas Omar Torrijos Herrera; sin embargo, preocupa el aumento de los casos de niños baleados.
Desde la apertura del nosocomio, se ha notado que cada año se incrementa el número de menores heridos por balas.
De un paciente por año se pasó a 5 ó 7, tal como informó Alejandro Martínez, director del hospital, al tiempo que aclaró que generalmente estos casos se atienden en el Hospital del Niño.
El médico indicó que se trata de situaciones accidentes. Recientemente fue atendido un niño de sólo dos años, aunque las lesiones, como ocurre casi siempre, no eran severas.
Pero, todo este panorama exige que se active una serie de mecanismos que sólo incluye médicos, sino también seguridad para la protección del niño.
No obstante, Martínez señaló que desde que se abrió este hospital, únicamente al principio se contó con unidades policiales, pero por razones que desconoce fueron eliminadas en el 2004.
Dijo que aunque desde el 2005 se han realizado gestiones con las autoridades solicitando policías, a la fecha no se ha tenido respuesta.
Martínez justifica esa necesidad indicando que en ocasiones se presentan incidentes con los padres de los niños baleados, por lo que en el hospital urge la presencia policial.
Mencionó que en otros nosocomios se ha presentado la situación de que las riñas de pandillas se trasladan allá y el personal se pone nervioso.
"Las heridas por proyectiles deben considerarse como graves y deben ir acompañado de un protocolo de investigación muy minucioso antes de decidir o decir que el niño no tiene nada", manifestó el doctor Martínez.
Se conoció que la mayoría de estos casos proviene de Curundú, San Miguelito, Tocumen y la 24 de Diciembre.