"Lo perdimos todo", era la frase que repetían ayer las cientos de familias que fueron víctimas de las inundaciones registradas el sábado con el desbordamiento de varios ríos del distrito de Arraiján, que dejó un saldo de 5,800 damnificados y 978 viviendas afectadas.
Isabel Alvendas de Ríos, vive en una de las casas de alquiler que está a orillas del río Aguacate. Lo perdió todo. "Cuando llegué del trabajo la lavadora se la había llevado el río y el carro fue pérdida total", dijo.
"No tengo nada, he quedado como vine al mundo. Mi hija tenía un proyecto de la universidad que era su semestral y todo se mojó", relató. En casa de Eulalia de Ríos, sólo pasaron ocho minutos para estar inundados. La señora se quedó cuidando lo único que les dejó la inundación: los resortes del colchón. No se salvó nada, ni los papeles de la casa.
"No me queda más nada que empezar de nuevo, porque aquí los seguros de las casas no cubren nada de esto", afirmó. Ella espera que la presidenta Mireya Moscoso cumpla con la ayuda que les prometió.
Suelen Quintero, vive en Residencial Bello Amor y también lo perdió todo. Ayer intentaban salvar al menos la nevera, porque todo se mojó. "Cuando empezó nos fuimos para salvar a la bebé y cuando volvimos todo estaba flotando", enfatizó. Dice que ahora sólo esperan que la compañía que les vendió la casa responda por los daños.
En calle Los Cedros de Valle Hermoso también están preocupados, porque según una de las moradoras, detrás de su vivienda pasa una quebrada y la compañía que le vendió la casa dice que como ellos ya entregaron el proyecto, le toca a los residentes hacer el muro de contención, pero por ahí casi todas las casas están vacías.
"Yo sólo tengo dos meses de haber venido a vivir aquí y traje todas mis cosas nuevas, y aunque gracias a Dios a los niños no les pasó nada, duele ver el sacrificio que uno hizo para comprar todas estas cosas", comentó Mercedes Benítez.
Mientras que el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) señaló que la situación empeoró por la marea alta. En un sobrevuelo hecho por el SINAPROC se pudo verificar que todos los ríos de Arraiján estaban inundados.
Entre tanto, las instalaciones del Centro de Salud de Nuevo Arraiján estuvieron abiertas desde el sábado hasta ayer las 24 horas del día y la Unidad Local de Atención Primaria de Vista Alegre también abrió en horario de 1:00 a 6:00 de la tarde.
Las escenas que se veían en cada barriada eran impresionantes, caras tristes y pensativas, niños inocentes tratando de recuperar entre lodos sus juguetes y gente con fe de volver a empezar con la mano de Dios.
El Ministerio de Educación informó ayer que las clases en el sector Oeste no serán suspendidas, aunque dijo que sería comprensivo con los estudiantes y profesores afectados que no puedan asistir a sus deberes, ya que se está en plena semana de exámenes.
Luego que la presidenta Mieya Moscoso declarara zona de emergencia al distrito de Arraiján, instituciones de seguridad, en una labor de rescate coordinada, procedieron a repartir provisiones por las diferentes barriadas afectadas.
A primeras horas de la mañana, residentes de la barriada Bello Amor, Residencial Vista Alegre, Nuevo Arraiján, Ciudad del Futuro y San José, entre otras, aunque tristes por las cuantiosas pérdidas materiales, comenzaron a realizar las limpieza en sus viviendas.
El director regional de Protección Civil de Panamá Oeste, Dionisio González, informó que el estado de alerta por las lluvias se mantendrá en los próximos días hasta tanto se reparta las donaciones.
"Hasta momento no se han registrado víctimas que lamentar, sólo daños materiales de consideración, pérdidas de enseres, muebles, colchones, camas, refrigeradoras", detalló el funcionario.
Informó que afortunadamente los dos casos de desaparecidos fueron una falsa alarma. Adelantó que durante todo el día de ayer un comité interdisciplinario llevó a cabo las evaluaciones en el centro de acopio para determinar cifras reales sobre la cantidad de viviendas afectadas, personas damnificadas o daños de consideración.
Adelantó que a los hogares afectados se les dará la ración de alimentos desayuno, almuerzo y cena, además se le distribuye lo necesario a cada sector de la zona de peligro.
Según Juan Carlos Gutiérrez, uno de los damnificados, las autoridades de Protección Civil se apersonaron ayer en la mañana y le ofrecieron ayuda.
"Nos tomaron datos de todos los miembros del hogar y pidieron que pasáramos al centro de acopio localizado en la escuela de Nuevo Arraiján nos apersonamos, sin embargo la respuesta fue que se nos iba a suministrar lo necesario en cada una de sus residencia".
Por otra parte, SINAPROC informó ayer que el número de damnificados y viviendas afectadas, producto del fuerte temporal que inundó el viernes y sábado pasado, a varias comunidades de Panamá Oeste, específicamente en Arraiján, se incrementó a 5 mil 886 personas y 981 viviendas.
El último informe del SINAPROC no reporta ni heridos ni víctimas fatales, pero sí pérdidas materiales.
Inicialmente, el número de damnificados se estimaba en más de 3 mil personas, luego que se desbordaran los ríos Aguacate, Indio, Bique, Cristal y la Quebrada San José de San Bernardino.
Las barriadas Bello Amor, Nuevo Chorrillo, El Palmar, Valle Hermoso, Llano Bonito, Vista Alegre, Chorrillito, Residencial Nuevo Arraiján y la barriada Maracaná, fueron las más afectadas.
Según la unidad meteorológica del Centro de Operaciones de Emergencias, un eje de vaguada asociada a un centro de baja presión ubicada en el Caribe, se desplazó de este a oeste, en forma de onda tropical sobre nuestro territorio, afectando mayormente el área oeste. Esta situación meteorológica, fue asociada a la temporada lluviosa.
SINAPROC mantiene un monitoreo en el ámbito nacional y continúa con el conteo de los afectados. Mientras que un equipo de SINAPROC realiza la evaluación de los daños, análisis y necesidades en las áreas afectadas en coordinación con la Caja de Seguro Social y el apoyo de la Policía Nacional.
En tanto, la ministra de Educación, Doris Rosas de Mata, informó ayer que las clases en Panamá Oeste no serán suspendidas, porque los colegios están en el periodo de exámenes bimestrales, sin embargo, sostuvo que serán condescendientes con los estudiantes y docentes afectados por las inundaciones.
Varios centros de acopio de ayuda fueron abiertos en diferentes supermercados de la ciudad capital, entre ellos el Rey de El Dorado y Villa Lucre; Super 99 de El Dorado y San Miguelito, El Machetazo de San Miguelito, MEDCOM de Calle 50 y el Centro Básico de Nuevo Arraiján. A pesar de la pérdida de sus enseres, la mayor parte de los afectados ya ha retornado a sus viviendas.
Arraiján fue declarado zona de emergencia por la presidenta Mireya Moscoso, quien visitó las áreas afectadas y prometió recursos para las víctimas.