El reinstalado presidente de Venezuela, Hugo Chávez, no ha demostrado ser marxista, aunque sí ha leído marxismo porque tiene una especialización en Economía, manifestó Manuel F. Zárate, empresario panameño amigo del gobernante.
"Chávez nunca me dio una tónica de ser marxista. Se graduó en la Escuela de Formación de Oficiales que es de un alto nivel universitario. Lo considero un hombre con ideas progresistas", declaró Zárate a El Panamá América.
El empresario sostuvo que los comentarios de que este mandatario sudamericano sigue lineamientos del gobierno cubano son parte de una campaña en su contra.
Según Zárate, actual gerente general de la empresa Planeta y exsubdirector nacional del Instituto Nacional de Cultura (INAC), el presidente Chávez en su visión geopolítica sabe que el Caribe es un dominio importante para la economía de su país.
"Entonces cómo no va a desarrollar relaciones con Cuba, si Venezuela está vinculada al Caribe", puntualizó Zárate, al indicar que iguales nexos mantiene con el presidente de Irak, Sadam Hussein, porque ese país árabe tiene el mejor petróleo del mundo.
Agregó que posiblemente a Chávez le mueva una gran amistad con Hussein porque coinciden ambos en el nacionalismo, pero en realidad esas relaciones tienen que ser vistas en términos de intereses económicos para ambos países. Para Zárate, lo que pasa en Panamá es que hay poca visión geopolítica donde tenemos a los chinos metidos en el país, pero no se tiene relaciones diplomáticas con ellos.
"Hay cosas que se caen de su peso porque los países viven en un contexto, en un entorno y tienen que establecer relaciones", señaló Zárate. Añadió que el frustrado golpe de estado contra Chávez, que duró aproximadamente 48 horas, tuvo su causa en las leyes aprobadas por su gobierno y que golpea los privilegios de viejas estructuras del poder.
"Chávez no ha movido los aparatos estructurales del viejo poder. En la cancillería venezolana aún se encuentran altos funcionarios nombrados durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez, o sea, él ha respetado la carrera administrativa", afirmó Zára-te.
En su opinión, esos aparatos están dentro del gobierno venezolano y son apoyados por un "sindicalismo amarillo" creado por Pérez, que son burócratas sindicalistas enriquecidos, a tal punto que un secretario general del sindicato de la empresa estatal PDVSA (petrolera) gana 10 mil dólares al mes, mientras que el destituido director gerente de esta entidad, devengaba 42 mil dólares mensuales, fuera de los privilegios que tenía.
Los amigos de Hugo Chávez en Panamá
Para el empresario panameño, el frustrado golpe de Estado contra Chávez tuvo su causa en las leyes aprobadas por su gobierno.