Nación

Los ángeles guardianes de los niños de la calle

Una labor incansable que cumple 13 años rescatando a menores de los peligros de la calle.


EN LAS CALLES de Panamá es muy común encontrar niños y adolescentes trabajando en cualquier lugar.
Los centros comerciales y los semáforos son algunos de los sitios que frecuentan. Muchos nos preguntamos ¿Dónde están los padres de estos niños? Son pocas las respuestas.
Luchar contra el trabajo infantil ha sido difícil. Es por ello que en nuestro país hay organizaciones benéficas que se dedican a rescatarlos.
Una de estas organizaciones no gubernamentales es Casa Esperanza, que promueve la disminución del trabajo infantil en condiciones de mayor riesgo para la niñez.
Para poder rescatar estos niños esta organización ha adoptado hace trece años un programa que surge de diferentes países de América central y del sur.
Consiste en presentar las situaciones de los niños de la calle y trabajadores y buscar una alternativa para darle respuesta a los menores.
Este programa es conocido como los Educadores de la Calle y se encuentra solamente en el centro de atención de Bella Vista.
El coordinador del centro, David Arosemena, explicó que este grupo sale a las calles a diario, contacta niños y adolescentes que trabajen y establecen una relación de confianza y amistad.
Todo esto, regidos bajo la filosofía de que su profesión es la entrega del educador con el niño de una manera objetiva.
Defienden los derechos de los niños para poder realizar este trabajo y no por lástima.
Antes de salir a la calle preparan una agenda para guiarse durante la semana.
Al encontrar al niño buscan establecer contacto y constituir una amistad esperando ganarse la confianza para que los guíe voluntariamente a su hogar.
No lo obligan, y si logran llegar a su casa explican en qué consiste el programa y las respuestas que desean ofrecerle.
Casa Esperanza ofrece ayuda a los infantes en los servicios educativos, ya que muchos no tienen dinero para pagar sus útiles escolares y sus matrículas. Es por ello que se encuentran en una constante búsqueda de respuestas que nuestro país pueda ofrecerles.
Las trabajadoras sociales de Casa Esperanza realizan un diagnóstico de la familia. Por eso las familias mantienen un alto grado de participación al tener que identificar cuáles son sus necesidades y problemas, y ser parte de las soluciones.
Si durante la visita se percatan que los niños son víctima de maltrato o abuso, inmediatamente hacen valer los derechos del menor y ponen la denuncia aunque continúen trabajando con la familia.


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193031
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América