Luego del Decreto Ejecutivo que prohibió la extracción de arena de las playas muchos se hacen la pregunta: ¿cómo se suplirá la demanda de este recurso?, materia prima en la construcción.
La Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) ha permitido la extracción del mineral del fondo del mar, material conocido como arena submarina, siempre que se cumplan con las especificaciones que indican que ésta sólo se podrá hacer a mil 500 kilómetros de distancia de la costa en el océano Pacífico y mil en el Atlántico.
Alberto Espiño, administrador y propietario de la empresa arenera Grupo Análisis de Minerales, S.A., señala que las extracciones que realiza su compañía se hacen en la bahía de Chame donde la calidad de la arena es muy buena.
Espiño manifestó que aunque cambiar las palas por dragas de succión es bastante costoso, la medida de prohibir la extracción de arena de playa permitirá conservar el medio ambiente permitiendo el impulso del turismo que se proyecta con mucho éxito en el país.
Indicó que los precios de la arena podrían seguir aumentando debido al alza del precio del combustible.
"El combustible es vital en el funcionamiento de la draga, la succión de la arena, cuando ésta llega al recinto y es bombeada a tierra, luego su transportación en camiones, en todo se usa el combustible, al aumentar los costos suele aumentar el precio", agregó.
El empresario destacó que la arena submarina cumple con los requisitos exigidos por las compañías que las solicitan, y a diferencia de la arena continental es de mejor calidad ya que no contiene residuos físicos ni químicos que la invaliden.
Contrario al pensamiento de muchos que se dedican a la actividad de extracción y venta de arena, Alberto Espiño considera que las medidas de ANAM son muy flexibles en lo que se refiere a la extracción de arena y subrayó que es necesario que todos procuremos el cuidado de nuestros recursos.
"El caso del río Pacora fue lamentable, después que el río quedó hecho leñas, se intervino en el asunto" acotó.