En los comicios de 1999, el principal reto del mandatario electo era el traspaso del Canal de Panamá de manos de los Estados Unidos, pero el ganador de estas elecciones, hereda desafíos que son verdaderas "bombas de tiempo" que si no logra desactivar de manera urgente pueden estallar con consecuencias impredecibles para el país.
Una de esas "bombas de tiempo" que hereda el presidente electo, es la crisis financieras de la CSS, la institución más importante del Estado con un presupuesto de más de mil millones de balboas y que ofrece cobertura de servicios a más de dos millones de panameños, entre cotizantes y beneficiarios.
El mandatario electo tiene el reloj en su contra para desactivar esta "bomba" y es que las cifras son explosivas: las reservas actuales de la CSS hasta el 30 de septiembre del año pasado sumaban, B/.2,315 millones , las cuales están disminuyendo a razón de que la institución las absorbe para poder balancear sus finanzas.
Si este proceso continúa, la CSS se comerá sus propios ahorros, y en los próximos 5 años el déficit incrementaría de 100 a 300 millones de dólares por año. "Simplemente al 2010 no habrá dinero en la institución", aseguró Dino Mon, actuario de la Cámara de Comercio en el diálogo nacional por la CSS.
Según los estados financieros de la CSS, el programa sólo cuenta con un monto de 1,701 millones de dólares en reservas, las cuales no alcanzarán para pagar a los jubilados, pues se necesitan casi 4,000 millones de dólares. Es decir, que hay un déficit de 2,299 millones de dólares sólo en las reservas para pagar las pensiones actuales" dijo el actuario.
Esto indica que las generaciones de menos de 35 años de edad no podrán cobrar sus jubilaciones.
No se descarta que el mandatario electo tenga que adoptar algunas medidas impopulares para salvar la CSS de la quiebra.
Si la CSS es una "bomba de tiempo" el desempleo no deja de serlo también, ya que hay 167,021 personas que no tienen empleo, cifra que se considera como una "bomba social en peligro".
Existen regiones como Colón y el distrito de San Miguelito, donde el porcentaje de desempleo supera el 16% de la población económicamente activa.
Disminuir la cantidad de panameños que viven en pobreza y pobreza extrema es otro reto del nuevo mandatario y que hereda de su antecesor. Se estima que el 40% de la población del país es pobre y el 26.5% viven en extrema pobreza., según el último informe nacional de desarrollo humano del PNUD.
Otros de los retos del nuevo presidente será el de disminuir los niveles de percepción de corrupción que tiene la población sobre el gobierno. Según el Indice de Transparencia del 2002, la corrupción en Panamá aumentó de 7.0 puntos a 3.0 puntos.
El proyecto de expansión del Canal, calculado en miles de millones de balboas, es otro desafío que tendrá el próximo mandatario electo y que muy probable que tenga que someter a consulta popular.
Para este año se podría estar revelando la propuesta más indicada para la modernización del Canal .
Si se decide la expansión del canal, el nuevo mandatario tendrá que salir a buscar el financiamiento internacional para la realización de proyecto.
La firma del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos es otro reto que tendrá por delante el nuevo mandatario.
Y poco antes que terminará la gestión del PRD, Pérez Balladares llamó a un reférendum y estaba allí cerca de el apoyándolo en sus intenciones de quedarse cinco años más en el gobierno.
Luego del referéndum en donde el pueblo decidió no reelegir a Ernesto Pérez Balladares, Martín Torrijos gana las primarias del PRD, convirtiéndose así en el candidato presidencial para las elecciones del 2 de mayo de 1999.
El 2 de mayo en horas de la noche, Martín Torrijos junto a su equipo de campaña aceptan la derrota frente a la nómina Unión por Panamá, encabezada por Mireya Moscoso. En esa ocasión el candidato estaba destrozado, ya que habían sido seis meses de ardua campaña para obtener el triunfo que no llegó.
En agosto, en el VI Congreso Ordinario del Partido gana la secretaría general del Partido Revolucionario Democrático. En el VII Congreso Ordinario del PRD, celebrado en el año 2002, es reelegido en el cargo.