"La Tulivieja", según el relato del libro "Narraciones Panameñas", es una leyenda que atañe a los niños desobedientes y mal portados a los que se les decía "viene la Tulivieja" para que se corrigieran.
El terror era tal, que los menores temían andar solos por los campos o lugares apartados por la noche.
Algunos volvían llorando y gritando que habían visto un ser de terror.
A su juicio, "los personajes del campo son producto de la fantasía y las de la ciudad son de situaciones que pudiesen ser reales, es decir, de un hecho ocurrido".
Es como decir que las brujas no existen, pero de que las hay, las hay. Desde el punto de vista psicológico los efectos de las leyendas van más allá. "Afectan a los niños porque causan temor y ansiedad que se manifiestan con síntomas como falta de apetito, preocupación y bajo rendimiento académico, indicó Geraldine Emiliani.
Son los gestos y palabras lo que las hacen tan creíbles. Fechas como el martes 13 que se han convertido en días de temor y espanto.