La codicia y el oportunismo están dificultando la agilidad en el pago de las ayudas económicas humanitarias, a raíz de la intoxicación por dietilenglicol.
Una fuente oficial informó a Panamá América que, por el momento, de 81 fallecidos, sólo se tiene previsto el pago a 6 u 8 de estos casos, debido a que "existe una serie de situaciones en los grupos familiares, que son reflejo de algunas realidades que se dan en nuestra sociedad".
Sucede que a estas alturas, a varios de los fallecidos les han aparecidos hijos y parejas que reclaman su supuesto derecho al pago.
La situación es tal, que se está requiriendo el apoyo de la Dirección Nacional de Registro Civil, para que se trace el árbol genealógico de algunos de los afectados.
También se ha pedido la ayuda al Ministerio de Desarrollo Social, en cuanto a procesos de tutorías de menores.
"No tienes idea la cantidad de personas que han salido ahora como familiares, que quieren aprovechar la situación", informó la fuente.
Los líos después del veneno
Varios familiares de fallecidos por el envenenamiento, confrontan problemas en sus hogares a causa de la compensación.