"El sacrificio de los mártires de Enero, no fue estéril, porque en el calendario de la descolonización estipulado en los Tratados de 1977, rescatamos, dos años después de su firma, cerca de las dos terceras partes del territorio que nos fuera cercenado en 1903", sostuvo ayer en la Universidad de Panamá, el ex presidente de la República, Dr. Jorge Illueca.
Illueca quien hizo un balance histórico del 9 de Enero de 1964, señaló que la "gesta de Enero como antecedente inmediato de la negociación y concertación de los Tratados del Canal de 1977, significó por virtud de dichos Tratados que le correspondiera a mi persona como canciller de la República, actuar en nombre del Gobierno Nacional el día 1 de abril de 1982, al asumir la República de Panamá la administración de justicia, el servicio de policía y el sistema carcelario en el territorio que constituyó la Zona del Canal".
Añadió que "quedó constancia en esa fecha de que por primera vez en cinco siglos, que al cabo de 48 decenios de jurisdicción española, jurisdicción colombiana y jurisdicción norteamericana, Panamá adquirió plena jurisdicción en toda la extensión de su territorio nacional".
"Los tribunales de Ancón, Balboa y Cristóbal que pasaron a la jurisdicción judicial panameña y que fueron clausurados el 31 de marzo de 1982 por los Estados Unidos, perdieron su estructura colonial desde que Panamá reasumió plenamente la facultad soberana de administrar justicia en su propio territorio", apuntó Illueca.
Continuó señalando el ex canciller, Illueca, que "habiéndose transferido a Panamá el control de tráfico aéreo y cesado el ejercicio por los Estados Unidos de las funciones gubernamentales referente a la administración de justicia, el servicio de policía y el sistema carcelario. El Estado panameño quedó ejerciendo dignamente, en concordancia con los atributos soberanos, la jurisdicción terrestre, marítima y aérea en toda la extensión del territorio nacional.
Afirmó que gracias a la Gesta del 9 de Enero de 1964, en el Istmo de Panamá hemos ganado la batalla por la conciencia nacional. Se nos franqueó el ingreso a un amplio estadio institucional que asegura de modo definitivo a los panameños que no serán parias en su propia tierra ni serán expulsados por tribunales extraños de franja alguna del suelo patrio.
Señala Illueca que en cuanto a la accesibilidad y neutralidad contínua del Canal de Panamá, es lógico que este punto ocupe un lugar de preeminencia en la política exterior del Panamá, y asegura que el éxito de esta política está ligado al desarrollo de un programa de cohesión nacional y de solidaridad internacional.
Recomienda que en aras de estos objetivos superiores, la sociedad civil en armonía y coordinación con el Gobierno que surja de las elecciones del 2 de mayo de 1999, pudiera contribuir a que se tomen las siguientes iniciativas:
· Organizar la celebración de un Congreso Extraordinario de las Municipalidades elegidas en mayo de 1999 que refleje la imagen de unidad nacional y la participación de todos los elementos de las provincias y comarcas que conforman el país.
· Reorganizar la Autoridad del Canal de Panamá de modo que se renueve en su totalidad la composición de su Junta Directiva, imprimiéndole representatividad nacional y competencia técnica.
· Apertura de concurso por la Universidad de Panamá y colocación de la primera piedra para la erección de un Monumento Nacional en honor a los héroes de la gesta de Enero de 1964, en armonía con la Resolución adoptada por el Congreso de la Soberanía Nacional del mismo año.
· Establecer formalmente relaciones diplomáticas con la república Popular China y mantener relaciones comerciales con el gobierno de Taiwan.
Illueca resaltó que "como alma mater de los protagonistas de la gesta de Enero de 1964, el Instituto Nacional tiene rango de monumento nacional y merece el homenaje que se le debe como baluarte de la nacionalidad.
Como tributo de admiración, de gratitud y de cariño , se justifica que el Ejecutivo en un acto noble de conciliación ciudadana deje sin efecto las medidas, sanciones y restricciones que se han impuesto al plantel por las recientes acciones de protesta por el proyecto de privatización del IDAAN y la implantación de los días puentes.
Panamá se dispone a asumir las tareas que le incumben en el funcionamiento, administración y defensa de la vía interoceánica. Para ello cuenta como plataforma de apoyo con el capital humano que representan los panameños que integran alrededor del noventa y cinco por ciento de la fuerza de trabajo empleada por la Comisión del canal de Panamá.
El país no puede ver con buenos ojos que se altere una estructura laboral que ha funcionado de modo leal y eficiente. No es prudente ni aconsejable que antes de que Panamá reciba el Canal, la administración canalera controlada por la mayoría de direcciones norteamericanas, o en otras palabras, controlada por el Gobierno de Estados Unidos, ponga en práctica un programa para disminuir costos mediante la reducción de personal con peligro para la adecuada operación del Canal en busca de reducciones salariales y de disminución de la fuerza de trabajo.
Qué razones puede tener el gobierno de los Estados Unidos para adoptar medidas de esta naturaleza y cómo se explica que sea ahora en las postrimerías de la administración norteamericana del Canal que se apliquen medidas que trastornan el funcionamiento del Canal y desmoralizan a los trabajadores que manejan el paso interoceánico y que han venido laborando por varias décadas con entusiasmo y capacidad ejemplares.