Nación

Los sueños de un mañana mejor para Darién no morirán en la cuna


Privación, marginación, dolor, escepticismo, injusticia social, irrespeto a la dignidad humana, son palabras que todavía en Darién encajan para calificar las condiciones de vidas en que se encuentran miles de panameños, hombres, mujeres, niños y niñas que están aprendiendo a soñar, gracias a la labor social que cumple en estas recónditas comunidades la Fundación Pro Niños del Darién cuyo Presidente Honorario Vitalicio es Monseñor Rómulo Emiliani, Obispo Vicario Apostólico de Darién.
Participar en labrar su futuro es algo que han aprendido guiados con paciencia y amor los y las darienitas. Sea en las granjas agropecuarias familiares, en la preparación de los alimentos en los comedores escolares y pre-escolares, construyendo o mejorando sus chozas, grandes y chicos están presentes porque saben que cosechar frutos producto del esfuerzo genera satisfacción personal y levanta la autoestima.
No sabían vivir de otra manera, es en parte razón. Pero, ese conformarse con meramente sobrevivir, ajeno al mañana, está siendo dejado de lado paulatinamente por un nuevo compromiso consigo y los demás, porque al trabajar colectivamente aprenden que en equipo se funciona mejor y que hay interdependencia porque todo está por hacerse y se tiene la capacidad para ello si hay la disposición.
No más depender de la buena voluntad ajena. No más dejarse utilizar en tiempos de política para engrosar los listados electorales. En Darién están aprendiendo a conquistar sus sueños. No ha sido fácil. Primero, según relata la Directora Ejecutiva de la Fundación, Sra. Rosario Aguilar, hubo que ganarse la confianza de esta gente que está recelosa porque nadie se ocupa de ella. Al punto de que solían preguntarle: "¿Por qué nos quieren ayudar? ¿Qué quieren después?"
Poco a poco, se les demostró que lo que sobra entre quienes son parte de la Fundación es voluntad de ayudarlos a mejorar sus condiciones de vida. Sigue explicando que para superar la desconfianza "se les dijo que en la medida en que ustedes trabajen esto va a tener más éxito. Esta es una rueda que los únicos que la van a hacer que gire son ustedes con su trabajo. La Fundación no es dueña de nada aquí, el proyecto es de ustedes...".
TU PUEDES SER PADRINO O MADRINA
Lo que se necesita para apoyar la gestión de la Fundación Pro Niños del Darién es una gran dosis de amor y buena voluntad. Deseos de proyectarse al prójimo, empatía. El primer padrino fue Carlos Pretelt. La mayor parte de los 3,300 padrinos y madrinas son gente de clase media, aunque hay de todas las escalas sociales. Hay personas muy humildes que no quieren quedarse sin hacer su aporte. Este es el caso de una empleada doméstica que ganaba solamente B/.100.00 pero su humanismo la hizo convertirse en madrina. Sin embargo llegó un momento en que tuvo que dejar el madrinazgo puesto que cambió de patrona y la nueva le pagaba menos de B/. 100.00. A la humilde mujer le era imposible cumplir con la mensualidad.
La Sra. Rosario recuerda que: "...venía siempre apuradita y se iba apuradita, pero pagaba puntualmente su mensualidad. Un día le pregunté por qué siempre andaba apurada y me contestó que porque venía en el único tiempo que tenía libre, que era el de su almuerzo, porque era empleada doméstica".
De la misma forma, en este interés de generar bienestar al necesitado, dos o tres personas en una oficina apadrinan un niño y, hay, por ejemplo, niños que tienen hasta 20 padrinos. Este es el caso de los empleados de Durex, que mensualmente pagan entre todos los B/.20.00.
Los niños se cartean con sus padrinos por lo menos dos veces al año, una de ellas es en Navidad.
La Fundación cuenta con 18 miembros voluntarios (16 mujeres y 2 hombres) que hacen maravillas con los recursos obtenidos de los padrinos y las madrinas de los niños/as y otras donaciones que reciben de organismos internacionales que reconocen la loable labor que llevan adelante. Anualmente los gastos de la Fundación Pro Niños del Darién ascienden a 900 mil balboas.
BENEFICIARIOS/AS
La Fundación beneficia a 6,000 niños y niñas, atiende 74 comunidades con comedores escolares. Les dan a estos niños desayunos y almuerzos, mientras que en cuanto a niños/as pre-escolares, los beneficios alcanzan a 1,600, quienes son atendidos/as en 25 comedores pre-escolares.
"Me llena totalmente. Es un reto y una satisfacción humana", dijo Rosario Aguilar.
Explicó que primero se hace el análisis de las necesidades comunitarias apremiantes y luego se inicia la ayuda con el establecimiento del comedor escolar. Este es una especie de gancho para que los padres manden a los niños a la escuela primaria y así terminen sus estudios, en vez de dedicarse a las labores agrícolas en detrimento de su educación. Si el niño deja la escuela automáticamente sale del programa. Hay un doble objetivo: alimentarlo y educarlo.
HAY RECEPTIVIDAD
Como el servicio al prójimo y el sentido de responsabilidad social de voluntarios/as y padrinos/as de la Fundación Pro Niños del Darién ha calado en el corazón de esta gente sencilla pero amedrentada por el olvido en que se hallaba, ahora la asociación que hacen con la gente de la Fundación, dijo la Sra. de Maduro, es: "Tú eres ayuda, representas un mejor tipo de vida para ellos, así que están anuentes a cooperar".
Para la Directora Ejecutiva es un goce su trabajo. Cada visita entraña una nueva oportunidad de fortalecer los lazos con la comunidad. ¿Y los niños? , hay un amor recíproco. "Es un amor que ellos te dan. Que les nace. Tú ves esas caras que muestran regocijo".
Por su parte, cada vez que piensa en la labor de la Fundación, la Sra. de Maduro siente complacencia, pero, también, analiza: "Puedes dar mucho más, una sonrisa. Lo que para ti es nada, para ellos es mucho.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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