Haití, un país que batalla contra la pobreza, fue sacudido ayer por un terremoto de 7,3 grados en la escala de Richter, que causó el desplome de un hospital, de decenas de edificios y la desaparición de personas. El movimiento telúrico hizo que se emitiera una alerta de tsunami en la región, pero horas después fue levantada.