Patricio González Espinosa, de 47 años, y Gisela Herrera de Sánchez, de 41 años, no pudieron llegar a sus trabajos como de costumbre porque la muerte los sorprendió cuando el bus de la ruta de San Carlos, donde ellos viajaban fue colisionado en Campana por un articulado, cuyo conductor se quedó dormido. Fue difícil el traslado de los 14 pasajeros heridos por la falta de ambulancias.