Priscilla Bustamante, acusada de asesinar el pasado miércoles a su hija de ocho meses, fue sometida ayer a una serie de exámenes sicológicos y siquiátricos para determinar si se encontraba en control de sus facultades al momento de cometer el crimen.
De acuerdo con reportes médicos, Bustamante se halla recluida en la sala 10 del Hospital Santo Tomás, en donde se repone de una serie de heridas que se infligió tras asesinar a su hija de 10 puñaladas.
Se informó que la joven está bajo vigilancia, luego que intentara quitarse la vida ingiriendo varias pastillas, aprovechando un descuido de los médicos y enfermeras. También, que se resiste a recibir a sus familiares.
Según los informes, Bustamante se encuentra en una etapa depresiva, tras cometer el crimen, y necesita de tratamiento médico especializado para aceptarlo y tener conocimiento de la responsabilidad de sus actos.
La Fiscalía Auxiliar y la División de Homicidios de la PTJ han solicitado a los médicos del Instituto de Medicina Legal elaborar un perfil sicológico de la homicida y ha tomado declaraciones a sus familiares para determinar su comportamiento.
Según cifras estadísticas de la División de Homicidios de la PTJ, en el año 2002 se registraron cinco casos de infanticidio, en los que los menores fueron víctimas de sus propios padres, o de personas conocidas.
Las pesquisas en estos casos, indican que el denominador común revela que las víctimas procedían de hogares desintegrados, en donde prevalecía la violencia doméstica y la ausencia de valores era manifiesta. También uno de los hechos comunes en estos casos, es que las familias de las víctimas enfrentaban graves problemas económicos.