Trabajó por 53 años como albañil y carpintero, pero un accidente lo dejó con una fractura en el lado izquierdo de la cadera, lo que le robó la oportunidad de poder acumular las cuotas para gozar de una jubilación.
Ahora, con el programa de Asistencia Económica a los Adultos Mayores, mejor conocido como “100 a los 70”, Ovidio Sánchez, de 78 años de edad, puede ver una esperanza para mejorar su calidad de vida.
Sus arrugas en el rostro y manos, evidencian el paso del tiempo; sin embargo, los recuerdos de sus años mozos están intactos, cuando narró a Panamá Américasus faenas como constructor en varios proyectos en la ciudad capital.
Pero, a pesar de su edad y su padecimiento, no ha dejado de realizar sus “camarones”, que por muchos años le han ayudado a pagar su alimentación y el cuarto de alquiler, ya que vive solo.
De salir beneficiado con los B/ 100.00 que dará el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), don Ovidio podría pagar la renta y comprar alimentos.
“Ahora puede que la cosa se mejore, con la ayuda de la iglesia y esa platita, a lo mejor no tendré que trabajar”, dijo Sánchez.
Lavó y planchó.
No obstante, la historia de lucha de miles de ancianos que formaron ayer largas filas en el MIDES de San Miguelito y la Vía Ricardo J. Alfaro son diferentes.
Emérita Herrera de Monterosas, de 75 años, vive en Pan de Azúcar y desde las 6:00 a.m. llegó a formar la fila en su silla de ruedas.
Doña Emérita destacó que por 50 años trabajó lavando y planchando ropa ajena para educar a sus seis hijos, pero la vida le cambió la jugada hace dos años cuando, producto de una diabetes, perdió una pierna.
Su hija Anayansi de Marín, con lágrimas en los ojos, contó las angustias que debe sobrellevar cada vez que sale con su madre Emérita a las citas de la Especializada, los taxis nunca las quieren llevar.
No obstante, la situación empeora cuando no consiguen el dinero para pagar la carrera de los taxis que es de B/ 10.00.
Ahora, Doña Emérita y su hija están optimistas de que con los B/ 100.00 su problema se resuelva.
Para Micaela Almanza, de 77 años, la inscripción fue más fácil, ya que a su casa llegó uno de los proponente de este programa, Juan Carlos Varela, y el ministro del MIDES, Guillermo Ferrufino.
Con un poco de dificultad, ya que está aprendiendo a leer y escribir, Micaela firmó la hoja de solicitud, donde explicaba que por muchos años su esposo y ella trabajaron la agricultura.
Micaela, con alegría en sus ojos, dijo que la ‘platita’ la usará para comprar medicinas y unos vestidos que le gustan tanto.