Al igual que sus dos hijas, residentes en Panamá, el escultor colombiano Héctor Lombana, creador de la obra "Los Juegos de Antaño", siente la pérdida de su trabajo como la desaparición de un hijo.
Pero además de hablar de sus sentimientos hacia las esculturas, comentó que nunca sanó las heridas tras las declaraciones de algunas personas que se refirieron a él y a su obra de forma soez.
Afirmó que él llegó para servir y en su afán buscaba hacer de Panamá la Ciudad Monumento de América. Sin embargo, recibió críticas de escultores panameños y el reniego de sus 60 años de experiencia en el arte.
El maestro resintió estas críticas tanto como la desaparición de la obra que montó para que fuera disfrutada por los panameños.
La obra fue inaugurada el 18 de noviembre del 2000, en ATLAPA, y luego Lombana insistió en que fueran ubicadas en los predios del Hospital del Niño, lugar que calificaba como mejor.
"Nadie me respondió y tres años después aparecieron en un museo nuevo, arrinconadas contra un muro", señaló.
Y en Panamá sintió dolor cuando vio sus esculturas en una locación inapropiada y con un color extraño.
La indignación del maestro Lombana llega al extremo de llamar "microcéfalo" a quien cree que está detrás de una campaña de desprestigio contra su persona. No mencionó nombre.
A la pregunta de ¿cómo Panamá lo contrató para hacer la obra "Los Juegos de Antaño"?, contó que antes del 2000, su taller, ubicado en Bogotá, era visitado por personalidades del cuerpo diplomático.
Fue el embajador de Panamá en Colombia, Alfredo Montaner Franceschi, quien lo recomendó con el Gobierno panameño para realizar el monumento.
La vida de Lombana ha sido complicada. Él se fue a vivir a Europa y Asia, luego de que en Colombia le secuestraran a un hijo.
Ahora dijo sentir lo mismo tras la perdida de su obra. "Los Juegos de Antaño" son un mensaje a favor de la tolerancia, y me duele que este hijo haya desaparecido para siempre, expresó.