Las clases en la Escuela Primaria de Atalaya, en la provincia de Veraguas, fueron suspendidas por los docentes y padres de familias de niños afectados con picazón en la piel, vómitos e hinchazón, supuestamente producidos por la fibra de vidrio y el excremento de murciélago.
María Filadelfia de Estrada, directora del plantel, dio a conocer que una vez los padres de familia decidieran suspender las clases lo puso en conocimiento a sus superiores para que se tomen los correctivos necesarios.
Negó que se le haya informado que esta escuela fue declarada de alerta roja por la cantidad de aguas servidas que pudieran estar afectando a los niños y maestros.