Después de dos meses, la Asamblea Legislativa deberá concluir mañana con las sesiones extraordinarias, período en el cual se aprobó el Acto Legislativo # 1 para modificar la Constitución Nacional y otros tres proyectos de ley.
A pesar de que en este período de sesiones extraordinarias, el Ejecutivo presentó ocho iniciativas, los legisladores al final sólo le dieron los tres debates correspondientes a tres proyectos de ley.
Las sesiones extraordinarias se iniciaron el 5 de julio y posteriormente se hicieron cinco nuevas prórrogas que se extendieron hasta el 30 de agosto.
Para el miércoles 31 de agosto, el Ejecutivo hizo una nueva convocatoria a sesiones extraordinarias, fecha en la cual la Mandataria presentará el último informe de los cinco años de su administración.
Durante estas sesiones extraordinarias, el Órgano Ejecutivo y la misma presidenta de la República, Mireya Moscoso, hizo insistentes llamados a los legisladores, tanto de gobierno como de oposición, para que aprobaran los proyectos del plan "Mano Dura", pero no se logró la respuesta deseada, pues ni siquiera los legisladores oficialistas, la respaldaron.
Los legisladores aprobaron además del Acto Legislativo, el proyecto de ley que crea el Parque Nacional Coiba, el que deroga la norma que prohíbe la construcción de edificios de más de doce pisos y fusionaron además el que tipifica el delito de "pandillerismo" y el que sanciona la posesión ilícita de armas, los cuales al final se consolidaron en uno solo.
De cuatro proyectos de ley de "Mano Dura", quedaron pendiente el que incrementa de siete a veinte los años de prisión para los menores de edad que incurran en delitos graves y el que establece la cadena perpetua en Panamá para quienes incurran en el delito de homicidio con ciertos agravantes.
El que incrementa a veinte años las penas a los menores de edad fue rechazado en una ocasión, luego el ministro de Gobierno, Arnulfo Escalona, lo presentó nuevamente, pero no se logró el consenso para su aprobación en el pleno legislativo.
El mismo presidente de la Asamblea Legislativa, Jacobo Salas, expresó en varias ocasiones, durante este período, su preocupación por la falta de interés y la inasistencia de los legisladores, sobre todo los del oficialismo a las sesiones plenarias, lo que evitó que se aprobaran los proyectos de ley que fueron presentados.