El manejo inadecuado de la sangre y desechos humanos en la morgue del Hospital Luis "Chicho" Fábrega, en la provincia de Veraguas, preocupa a los lugareños.
Preocupados denunciaron que en días pasados personal de este centro hospitalario derramó sangre y dejó caer pequeños restos humanos en la calle cercana a la morgue, cuando se disponían a trasladarlos al cementerio de Atalaya, donde son enterrados.
Indicaron que esto causó molestias y temor, ya que además de contaminarse el medio ambiente con los olores putrefactos, se ocasionó otro problema, pues comenzaron a llegar gran cantidad de aves de rapiña y moscas.
"Los fuertes olores se sintieron hasta el cuarto de urgencias y en la calle estaba la evidencia, debido a que habían manchas de sangre. A la morgue no se puede ni entrar porque no es saneada como debe ser", indicó una persona que pidió la reserva de su nombre.
Dijo que las autoridades deben tomar cartas en el asunto, porque no sólo está en riesgo la salud de los funcionarios que trasladan los restos, sino la de todas las personas.
"Para realizar algunas reparaciones en la morgue, el fin de semana pasado sacaron los restos, entre estos piernas, brazos y otros órganos, y no se realizó la debida limpieza", enfatizó.
Autoridades.
Aunque se intentó obtener la versión de Romelia de la Guardia, directora Regional de Salud, no fue posible porque se encontraba en una reunión en Panamá.
No obstante, la Dirección Regional de Salud negó las denuncias e informó que se tiene sumo cuidado con los desechos, y para ser enterrados en el cementerio de Atalaya se pide permiso en el municipio.
Aclararon que se redacta un acta que certifica el contenido de lo que se va a enterrar y posteriormente se hace una fosa para evitar que los restos queden a la intemperie y causen problemas de salud en la región.