Cerca de 200 indígenas y campesinos de las provincias de Chiriquí y Veraguas participaron ayer en una marcha pacífica que recorrió las principales calles de la ciudad de Santiago, en contra de los proyectos hidroeléctricos que se pretenden construir en los principales ríos de los distritos de Las Palmas, Soná, Cañazas, Santa Fe y La Mesa.
La marcha que fue organizada por unos 6 grupos de indígenas y campesinos que se oponen al establecimiento de estas hidroeléctricas, partió desde la calle novena de la ciudad de Santiago, hasta recorrer los predios de las oficinas de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), la Defensoría del Pueblo y la Gobernación de Veraguas, puntos donde los manifestantes se detuvieron momentáneamente para expresar su disconformidad.
Larissa Duarte, dirigente del Movimiento Campesino en Contra de las Hidroeléctricas, indicó que actualmente existen proyectos con los cuales se pretenden inundar tierras para generar energía eléctrica, utilizando las aguas de los ríos Santa María, Corita, Cobre, Tabasará, Narices, Calovébora, Alto Ibala, entre otros, donde los habitantes de estas áreas no están dispuestos a cederlas para este fin.
Según Duarte, actualmente quienes están promoviendo el establecimiento de estos proyectos, han llegado hasta estas apartadas comunidades para vender la idea de que estas obras son beneficiosas, y con la instalación de las mismas se les garantizarán la construcción de viviendas, centros de salud, escuelas y carreteras, cosas que ellos no las creen.
Durante la jornada de protesta, los movimientos indígenas y campesinos, dejaron sentada su intención de solicitarle formalmente al nuevo gobierno que revise la Ley No. 45 aprobada durante el período de la ex presidenta Mireya Moscoso, con el cual se permite la utilización de los ríos de Panamá para la generación de energía eléctrica, a través de la creación de proyectos hidroeléctricos.
En este caso un documento distribuido por el Movimiento por la Defensa del Río Cobre, señala que en Panamá existen en total 117 ríos que pueden correr el riesgo de ser utilizados con fines de generación de energía eléctrica.
Hay que destacar que esta marcha pacífica de ayer, finalizó en los predios de la Placita San Juan de Dios de la ciudad de Santiago, provincia de Veraguas, donde los grupos indígenas y campesinos que se oponen a los proyectos hidroeléctricos reiteraron que las acciones de protesta en estas dos provincias continuarán.