COMO es costumbre cada año los precios de los productos del mar para la cuaresma motiva el enojo de los panameños.
Eloida Aguilar, una compradora de mariscos, señala que no hay nadie que le ponga orden a este abuso de los vendedores.
"Ojalá y hubiera alguien que los sancionara por exagerar esos precios", pide.
Y es que entre los meses de febrero y abril los precios de los productos suben hasta unos balboas de más.
En el Mercado del Marisco la libra de corvina y el pargo rojo se encuentra a B/. 2; la cojinúa y la sierra se consigue a B/. 1 en algunos puntos y en otros a B/. 1.25. Mientras que el pargo chico se dispara a B/. 2.50.
La libra de calamar, camarones limpios y pelados se consigue a B/. 3.
A unos B/. 4.50 está la libra de camarón rojo, y la de langostino a B/. 6.50.
Otra de las compradoras, Leticia Pinzón indica que con esos precios altos, los panameños no pueden comer el producto.
Según información suministrada por la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia, esta práctica viola la ley sobre protección del consumidor. Es por ello que se realizan operativos en los puestos de venta de mariscos para las verificaciones.
Sobre el proceso de comercialización, el subgerente de Mercados del Municipio de Panamá, Roberto Lu, aclara que los productos marinos están bajo la modalidad de libre oferta y demanda, por lo que el Mercado del Mariscos no tiene ingerencia en la fijación ni regulación de los precios.
Sin embargo, Lu indica que las autoridades municipales estarán vigilantes para que los arrendatarios mantengan sus balanzas calibradas.
Muchos ciudadanos señalan que la tradicional subida de precio en el marisco es incontrolable y desleal.
Tiene una duración de 40 días; comienza el Miércoles de Ceniza y termina el Domingo de Ramos, día que se inicia la Semana Santa.
A lo largo de este tiempo, sobre todo en la liturgia del domingo, los cristianos están llamados a realizar un esfuerzo por recuperar el ritmo y estilo de verdaderos creyentes que deben vivir como hijos de Dios.
En la Cuaresma los panameños acuden a comprar el marisco para reemplazar la carne los días viernes.
Es tiempo de perdón.
Marisco, un lujo para el panameño
Beth Wilson, una vendedora, dijo que habrá un incremento, “porque la pesca está escasa”.