El Panamá América
La puerta de ingreso para los presidentes y jefes de Estado en ATLAPA, fue la de mayor interés en la toma de posesión del presidente Martín Torrijos.
En esta puerta nunca fue prevista una valla de seguridad que separara a los periodistas, fotógrafos y camarógrafos del área de acceso de las delegaciones invitadas.
Los periodistas se instalaron desde tempranas horas para obtener las reacciones de las personalidades que por allí ingresarían, y lo consiguieron.
La llegada de los mandatarios y sus primeras damas, de los príncipes de Asturias y del secretario de Estado norteamericano, Collin Powell, fue una pesadilla para el Servicio de Protección Institucional (SPI).
Gran cantidad de simpatizantes del presidente Torrijos ingresaron a los predios de ATLAPA sin ningún problema, ya que nadie les puso objeciones. Llevaron banderas y todo tipo de atuendos, aunque el protocolo pedía ciertas reglas.
Pasada las 11:00 de la mañana llegó el autobús en donde se divisó en el primer asiento a Letizia Ortiz junto a su esposo Felipe de Borbón, con ellos venían todos los invitados especiales.
Los periodistas pudieron ver, entrevistar y saludar a todas las personalidades a pocos centímetros de los escoltas. Pero también estaban mezclados los seguidores de Martín, quienes gritaban, vitoreaban y suspiraban al ver a los príncipes, sin que la seguridad mediara al respecto.
Felipe, por su gran estatura estuvo a punto de ser alcanzado por una bandera que un perredista ondeaba ante la mirada de desconcierto de su escolta español y el llamado de atención de un SPI.
La situación se complicó cuando la avanzada de escoltas de Collin Powell obligó a reforzar la seguridad en el área de ingreso. Inclusive en un momento dudaron en que Powell entrará por la puerta principal al ATLAPA.
El doble anillo de seguridad que cubre a Powell se cerró cuando los periodistas intentaron abordarlo, quien saludó a los medios con una amplia sonrisa, mientras los "bodygard" los apartaron a a empujones y codazos.
Más allá de lo previsto, varios periodistas no acreditados se las ingeniaron para ingresar al área donde permanecían Powell y el presidente de Colombia, Alvaro Uribe, quien fue bastante accesible.
El perímetro a la redonda del ATLAPA tenía todas sus avenidas disponibles, pese a que allí se encontraban tres de las más llamativas figuras del mundo: Collin Powell, el Principe de Asturias y el presidente Alvaro Uribe. Se notó la diferencia con la Cumbre de Presidentes del 2000, cuando las medidas fueron más estrictas y las avenidas contiguas estuvieron cerradas dos cuadras a la redonda.