Cuatro días después de la ruptura de la alianza, el presidente Ricardo Martinelli apareció públicamente en la provincia de Chiriquí, en donde dijo que entiende las aspiraciones políticas del vicepresidente Juan Carlos Varela, pero que no se victimice por lo ocurrido.
El pasado martes, Martinelli destituyó a Varela del cargo de ministro de Relaciones Exteriores, con el argumento de que tenía cuatro sombreros y que se necesitaba a un canciller de tiempo completo.

El mandatario también manifestó, durante su gira por Chiriquí, que no se está presionando a los miembros del Partido Panameñista en la Asamblea Nacional y que cada diputado es libre de mostrar su apoyo o no a algún proyecto.
Esta última declaración la dio luego de los cuestionamientos que surgieron porque la diputada de Cambio Democrático, Dalia Bernal, presentó un proyecto de ley para revocar la resolución que le devolvió los derechos ciudadanos al alcalde Bosco Vallarino.
“Todos los diputados del país deben tener la autoridad y la potestad de votar por el proyecto que ellos crean conveniente y necesario sin tener que seguir ninguna línea partidista”, afirmó el mandatario.
Aseguró que no hay tal crisis y que los que hablan de crisis son gente que está diciendo eso para captar la atención por sus propios intereses.
Martinelli anunció además que dentro de las reformas a la Constitución se introducirán modificaciones que les resten responsabilidades al presidente.
“Se le van a quitar poderes al presidente de la República, ya que tiene muchas decisiones en sus manos y esta decisión será consultada con los panameños”, acotó.
Las declaraciones del gobernante se dieron durante la inauguración del Eco Parque Los Manglares, en donde estuvo acompañado del canciller y vicepresidente de Cambio Democrático, Roberto Henríquez; la ministra de la AMPYME, Giselle Burillo; el ministro del MIDA, Emilio Kieswetter; y los diputados Osman Gómez, del Partido Panameñista, y Rogelio Baruco, de Cambio Democrático.