Datos
- El papa
- El jueves 25 recibirá las llaves de la ciudad de Río de Janeiro.
- Visita
- Después visitará la comunidad de Varginha, en el complejo de favelas de Manguinhos.
- Evento
- El sábado 27 presidirá la tradicional Vigilia, considerado el momento más emotivo y sugestivo de la Jornada, en el Campus Fidei.
El presidente de la República, Ricardo Martinelli, figura entre los mandatarios de América Latina que han confirmado su participación en la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud, que se desarrollará en Río de Janeiro del 22 al 29 de julio, cuyo evento tendrá como principal atractivo la presencia del papa Francisco.
Además del mandatario panameño, según la agencia de noticias Efe, han confirmado la asistencia los presidentes de Argentina, Cristina Fernández, y de Chile, Sebastián Piñera.
El evento representa la primera visita oficial del papa Francisco a América Latina y se realiza en medio de protestas sociales que se registran en Brasil.
"Tenemos total confianza en la capacidad de las autoridades brasileñas de gestionar la situación. El papa viaja con total serenidad", afirmó el portavoz vaticano, Federico Lombardi, que presentó el primer viaje internacional del papa Bergoglio.
Conscientes
Lombardi agregó que tanto el papa como el Vaticano conocen las protestas de las últimas semanas que han sacudido las principales ciudades de Brasil: "Sabemos que no tienen nada de específico contra el papa o la Iglesia".
Con esa serenidad, Francisco partirá de Roma a primeras horas de la mañana del 22 de julio para llegar a media tarde local a Río de Janeiro, donde será recibido por la presidenta Dilma Rousseff, quien, según dijo Lombardi, ha invitado a jefes de Estado latinoamericanos a acompañar al papa en algún momento de su estancia en la ciudad carioca.
Durante su estancia en Río de Janeiro, el papa no usará el tradicional papamóvil blindado, sino el Jeep que usa todos los miércoles para la audiencia pública de ese día en la plaza de San Pedro. El Vaticano ha enviado a la ciudad brasileña dos Jeep, uno blanco y otro de color verde, de repuesto.
En los viajes papales, el pontífice se aloja en la nunciatura (embajada vaticana), pero en esta ocasión, debido a que se encuentra en Brasilia, la capital, lo hará en la Residencia de Sumarén, en las afueras de Río, donde también se alojó Juan Pablo II en dos ocasiones.
Francisco es el tercer papa que visita Brasil. Juan Pablo II lo hizo en cuatro ocasiones y Benedicto XVI, una.
Tras descansar el segundo día de estancia, el miércoles 24 de julio, Francisco viajará al santuario de Nuestra Señora de Aparecida, distante unos 200 kilómetros al sur de Río de Janeiro, para postrarse a los pies de la patrona de Brasil.
Tras oficiar una misa en la basílica del santuario, a media tarde regresará a Río de Janeiro, donde visitará el hospital San Francisco de Asís de la Providencia, destinado a jóvenes indigentes, drogadictos y alcohólicos.