Apesar de los violentos enfrentamientos y del ultimátum de ocho días que dieron los indígenas, el presidente Ricardo Martinelli fue enfático: no se derogarán las reformas al Código Minero.
“Las minorías no pueden imponerse sobre la mayoría. En las comarcas indígenas no va a haber minas, nosotros lo único que queremos es que tengan una mejor calidad de vida”, expresó.
El mandatario acusó a grupos y personas extranjeras que se oponen al Gobierno, de infiltrarse en la manifestación del martes para “agitar” y provocar los hechos violentos. Por ello, anunció que ya se interpuso la denuncia ante las autoridades para que investiguen al respecto.
Revelaciones.
Martinelli también reveló que llamó a su homólogo de Corea del Sur, Lee Myung-bak por recomendación del vicepresidente y canciller, Juan Carlos Varela, quien “coordinó la entrevista”.
La coordinación de la llamada a Myung-bak también estuvo respaldada por el embajador surcoreano en Panamá, Doo Jungsoo, según informó Martinelli.
Ante las críticas sobre un posible acuerdo entre gobernantes, Martinelli lamentó que su comunicación fuera “malinterpretada” y consideró que no había cometido “un error” al llamar a su similar surcoreano.
Sin embargo, confirmó que Myung-bak sí había solicitado las reformas al indicar que “todos saben que fui de visita a Corea (del Sur) hace un tiempo atrás y esas fueron concesiones que se dieron en gobiernos anteriores... y los estados soberanos tienen muchos recursos y muy bien pudieron invertir en cualquier mina a través de sociedades anónimas, pero nos pidieron que lo hiciéramos bien y así lo hicimos”.
Este martes, Myung-bak dio a conocer públicamente de que había sido informado por Martinelli de la aprobación de las reformas mineras.
Se intentó, en reiteradas ocasiones, obtener la versión de Varela, pero la Dirección de Relaciones Públicas de la Cancillería, no dio respuesta a la solicitud. Mientras que en la Embajada de Corea del Sur en Panamá, se informó que Jungsoo se encontraba de viaje y que retornará en marzo.
Ayer, varios grupos indígenas, ambientalistas y miembros de la sociedad civil se manifestaron pacíficamente en diferentes puntos del país como en Veraguas y Pacora.