El presidente Ricardo Martinelli restó importancia a la denuncia presentada Alianza Ciudadana Pro Justicia sobre la situación de la administración judicial panameña ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Consideró que “tres personas son las que están armando un zaperoco”, ya que, según dijo, “ese alboroto es para buscar atención porque creen que no los tomamos en cuenta”.
Estos señalamientos fueron respaldados por el ministro de la Presidencia, Demetrio Papadimitriu, quien utilizó el calificativo de “show” para referirse a la sustentación de la Alianza y la Fundación para el Debido Proceso ante la OEA.
A su juicio, "los trapos sucios se lavan en casa", por lo que lamentó que mientras el Gobierno “atrae inversión” y trata de promocionarnos, la sociedad civil "sale a dispararnos a nosotros mismos en el pie como panameños".
También dejó entrever que la denuncia hecha por la sociedad civil sobre que la justicia panameña se encuentra en una “grave crisis” tiene otros intereses.
"Sabrá Dios cuáles son los intereses que están detrás de lo que tratan de hacer estas personas", expresó.
Mientras, el presidente del Colegio Nacional de Abogados, Rubén Rodríguez, lamentó estos señalamientos que "atentan contra el derecho a manifestarse y son un desprecio a la libertad ciudadana".
Aseguró que esta posición del Gobierno está alejada del diálogo, ya que Alianza y la Fundación para el debido Proceso Legal expusieron temas que las autoridades "no quieren entender".
En tanto, el embajador panameño ante la OEA, Guillermo Cochez, señaló que la solicitud de una visita “in loco”, solicitada el martes por Alianza “no necesariamente será aceptada” por la CIDH, debido a que “exageraron un poco en los puntos planteados”.
Consideró que la denuncia “no pasará de allí”, debido a que el Gobierno prometió iniciar un proceso de diálogo.