Alarmados se encuentran los pobladores del distrito de La Chorrera porque ahora las patentes para vender bebidas alcohólicas pueden ser solicitadas vía internet, tal como lo establece la Ley 5 del 11 de enero del 2007.
Ahora ya no se requiere del visto bueno del alcalde, representante de corregimiento, escuela o iglesia.
Dentro de estas patentes existen las categorías 1 para las parrilladas y restaurantes; y la 2 especialmente para los bares, bohíos y cantinas.
El único requisito es que no estén cerca de una escuela o templo religioso.
Aunque el director Regional del Ministerio de Comercio e Industrias, Anastacio Cano, no precisó cuántos negocios de expendio de licor existen en La Chorrera, reveló que desde que se aprobó la nueva ley, por lo menos 20 o 30 parrilladas han sido abiertas.
Dijo que independientemente de que el Municipio ya no tenga la potestad de dar el visto bueno para la apertura de este tipo de negocios, tiene el deber de enviar a sus inspectores a estos lugares y cerrar el local si así se requiere.
Reacciones.
Esta ley ya empieza a causar sus efectos en comunidades pobres como Playa Leona en donde la juventud pide a las autoridades correspondientes que no den más permisos o patentes para negocios de expendio de licor por el alcoholismo.
Por su parte, el representante Tomás Velásquez, del corregimiento de Barrio Balboa, dijo que fue un error garrafal del gobierno haber destinado un tema de importancia a un portal de internet llamado "Panamá Compra".
Señaló que al menos cuando esta actividad estaba bajo la responsabilidad de los ediles se respetaba el requisito de que estos negocios no podrían estar cerca de una escuela o una iglesia.
"En calle Larga abrió un minisúper donde venden licor y que se encuentra al lado de una escuela. Después los problemas nos quedan a nosotros", dijo.
Según Velásquez, desde junio del año pasado que la nueva ley entró a regir se han abierto en La Chorrera, "un montón" de negocios de expendio de licor y el porcentaje de B/.300.00 que le debía tocar a cada junta comunal brilla por su ausencia.