Un total de 749 casos de malaria se registraron este año en todo el país, 40 más que en el 2008, según el informe Epidemiológico del Ministerio de Salud (MINSA).
Las áreas más propensas a la enfermedad son las indígenas y fronterizas, como Darién, Kuna Yala, Chiriquí, Bocas del Toro, costas colonenses y la comarca Ngöbe-Buglé.
El titular de Salud, Franklin Vergara, justificó el incremento de la malaria, al señalar que existe un mejor control al momento de certificar y comunicar los casos.
Informó que Panamá es un país “endémico” de malaria, que afecta con mayor intensidad a las personas que no tienen acceso a hospitales o a recursos para garantizar cuidados de salud, por lo que la mayoría de los casos permanecen indocumentados.
Para evitar un brote de la enfermedad, el MINSA recomienda mantener recipientes libres de agua, para impedir que el mosquito Anófeles, portador del mal, pueda evacuar sus huevecillos. Además, utilizar repelente sobre la ropa y sombrero si acude a lugares selváticos.