Así lo explicó Víctor Bernal, de la dirección de Gobiernos Locales del Ministerio de Gobierno y Justicia, al sostener que este informe revelará los sitios con mayor número de armas de fuego ilegales.
Según las experiencias y los hechos que se registran, se asegura que San Felipe, El Chorrillo y Curundú, son los sectores donde hay más armas ilegales.
"Dependiendo de lo que arroje esta evaluación, así mismo vamos a atacar el área, porque los casos de heridos y muertos por armas ilegales es una situación que se ve todos los días", advirtió el funcionario.
Este año que finaliza, el gobierno invirtió cerca de 83 mil balboas para llevar adelante cuatro versiones del programas en diferentes partes del país.
Donde más dificultad hubo fue en Colón, por no haberse concretado bien el lugar para la entrega de las armas. En esa provincia hay bandas rivales
Como consecuencia de esta situación, se concretó en el mes de octubre otra recolección en las oficinas de la Dirección de Gobiernos Locales, ubicadas en el corregimiento de Ancón, donde se recogieron 33 armas y 30 municiones variadas, así como cuatro cápsulas de bombas lacrimógenas.
Para el caso del programa realizado en San Miguelito, frente a Los Andes No. 2, a inicios de abril, se recopiló un total de 179 armas y unas 5 mil 219 municiones vivas, 109 cargadores, 11 cápsulas lacrimógenas y accesorios variados.
Bernal, considera que uno de los obstáculos, y que se pretende vencer en el futuro, fue el hecho del traslado de personas de un lugar distante a otro donde se realiza el programa, teniendo como posible consecuencia que ésta sea arrestada por portar un arma ilegal.
"En este caso, la ley establece penas de hasta cinco años si se encuentra con un arma sin permiso. Por eso a la persona le resulta comprometedor llevar el arma y hacer el intercambio, porque si la detienen va tener un problema grande", dijo Bernal.
El funcionario considera que se hace necesario establecer cinco centros de acopio de armas al mismo tiempo, interconectando así las áreas más conflictivas como son San Miguelito, la 24 de Diciembre, San Felipe, entre otras, para ampliar el radio de acción y recuperar el mayor volumen de armas de fuego y de guerra que aun están dispersas.
Considera que en el resto del país y en la ciudad capital existe un mercado negro que permite que haya grandes cantidades de armas y que aun falta por recuperar algunas de guerra que cayeron en manos del hampa durante y después de la invasión de Estados Unidos a Panamá, en 1989.
Las bombas recuperadas por el programa fueron retiradas de los antiguos polígonos de tiro, ubicados en el área revertida, pero fue una excepción su captación por considerarlas peligrosas. Estas bombas fueron manejadas por personal de la Policía Nacional.
El programa realizado en el corregimiento de Pedregal se logró recuperar 14 armas, 84 municiones, 3 cápsulas de gas lacrimógeno.