La Gobernación de Panamá entregará la próxima semana al ministro de Gobierno y Justicia, un borrador de decreto para imponer más requisitos de control para la venta y uso de armas en el país, informó ayer la gobernadora de Panamá Irlena Brown.
Según Brown, el borrador se ha elaborado con el consenso de funcionarios de la Policía Técnica Judicial, la Policía Nacional, el Ministerio Público, las universidades y todas las entidades que tienen que ver con el tema de la seguridad.
Explicó que el proyecto consiste en hacer más estrictos los requisitos para la venta, el porte y el uso de armas.
Este decreto ejecutivo, señaló, no tiene que ir a la Asamblea Legislativa para ser aprobado, luego de ser sometido a la consideración del ministro de Gobierno y su equipo de trabajo.
Aseveró que el anteproyecto no considera el aumento de sanciones para aquellas personas que porten armas de forma ilegal o sin permiso, ya que actualmente explicó las multas llegan hasta mil balboas.
"En el nuevo proyecto no nos metemos con las multas, porque no se trata de que queremos enriquecernos haciéndole eso más oneroso a las personas. Lo que queremos es prevención y que las personas que posean armas tengan la capacidad física y mental para utilizarlas", destacó.
Brown, en cuanto al control del uso de armas ilegales o prohibidas, dijo que éstas tienen una categoría de delito y deben ser tramitadas o investigadas por el Ministerio Público.
Explicó que las personas que venden armas legalmente van a seguir teniendo sus registros, pero se va a ser más estrictos con ellos. "No cualquiera puede traer o vender un arma porque tiene una tienda que le permite vender mercancía seca", enfatizó.