Alrededor 220 a 290 años tomaría en desaparecer los 44 centímetros de capa fecal que se producirán si la empresa de construcción Ingenieros Civiles Asociados (ICA) instala tuberías marinas que desemboquen cerca de las islas Melones en Veracruz, así lo aseguró la Fundación para Libertad Ciudadana.
Una fuente de esta organización indicó que es claro su escepticismo respecto al "supuesto" uso de un sistema de posicionamiento global para descargar lama con precisión en el sitio final.
Según Félix Wing, existe "un amplio historial de incumplimiento de salvaguardas ambientales que tiene ICA, sería ingenuo pensar que realmente van a ejecutar un procedimiento tan estricto".
También se mostró extrañado de que las mediciones de campo de la corriente costera arrojen "gradientes horizontales de velocidad muy pequeños", cuando en realidad, según él, debería ser todo lo contrario.
Agregó que en el caso de una bahía tan altamente contaminada como la de Panamá, la remoción de lama para disponer de ella en otro sitio es en realidad trasladar la contaminación de un lugar a otro.
Advierte que la naturaleza orgánica de esta lama es señal "inequívoca" de su origen fecal por lo que es un asunto tan delicado no sólo transportarla a otro sitio, sino también permitir que aumente su acumulación en las costas de la ciudad capital con la construcción de los rellenos de Punta Pacífica, por lo que indica que "siempre hemos dicho públicamente que la disposición final de esta lama en otro sitio es sólo la punta del iceberg y que hay que detener los rellenos".
Agrega la organización que tomando en cuenta que la lama será vertida en el área de influencia de la corriente antes mencionada, podría dispersarse a una distancia mayor de 120 metros, lo que permitiría una contaminación a otras áreas, como la isla de Taboga, que es un sitio turístico y refugio de vida silvestre.
Asegura la fuente que la addenda no reúne los requisitos para concluir válidamente que la remoción y disposición de dicha lama es ambientalmente viable, ya que no analiza adecuadamente el impacto que producirán ambas acciones.
También advirtió que es demasiado grande el riesgo de que la lama que se acumulará frente a las costas de la ciudad capital, como consecuencia de los rellenos de Punta Pacífica, desate un problema sanitario y ambiental sin precedentes en la historia de nuestro país.
Esta organización insiste en que la "única manera de evitar este problema es que la Autoridad Nacional del Medio Ambiente revoque de plano la resolución por la cual se aprobó el EIA de dichos rellenos a pesar de encontrarse incompleto, por lo que debió ordenarse su ampliación".
Las afirmaciones que hacen los miembros de esta organización se ratifican aún más cuando la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON), hizo algunos señalamientos al estudio de impacto ambiental que presentó la empresa Ingenieros Civiles Asociados (ICA) para la construcción del proyecto "Creación de las Islas Punta Pacífica".
Entre las observaciones que le hicieron al estudio presentado, ANCON indica que en ningún momento el documento sustenta cómo se va a lograr que la lama depuesta en las barcazas formen una capa uniforme en el fondo marino de 44 centímetros de espesor.
Advierten también que jamás se incluyó un análisis de la composición del lecho marino del sitio propuesto para la deposición de este material (Islas Mamey), lo cual puede afectar importantes especies marinas o sus ciclos de vida en esta zona.