Alrededor de 987 empleados de la nueva empresa de distribución eléctrica Metro-Oeste S.A. recibieron ayer un total de B/.3 millones 22 mil en concepto de compra acciones.
Metro-Oeste S.A., fue la empresa que se adjudicó la licitación del Instituto de Recursos Hidráulicos y de Electrificación (IRHE) para la distribución de la energía eléctrica en el área metropolitana.
Según se pudo conocer los extrabajadores del IRHE adquirieron el 47% de un total de 10 mil acciones, lo que significa que suscribieron solamente 935 mil 579; tomando en cuenta que esta empresa genera empleos a 1,872 panameños.
Una nota de la compañía distribuidora, dejó entrever que si los trabajadores desean suscribirse complementariamente, el número de acciones podría aumentar.
En el acto de entrega de acciones se encontraban presentes miembros del gobierno panameño, al igual que José Luis Viejo, representante de la empresa Metro-Oeste.
Por parte del Ejecutivo, estuvo Fernando Aramburú Porras, ministro de Economía y Finanzas, quien en su intervención dejó sentado el precedente de que al igual que con otras privatizaciones, los fondos que se generan pasarán a un fideicomiso para el desarrollo social del Estado panameño.
Aseguró que en su opinión el tema de las privatizaciones está mal manejado, ya que consideró que para Panamá la privatización del IRHE fue "un éxito rotundo", al igual que para los empleados y los consumidores.
Advirtió que los únicos perjudicados con la privatización del servicio eléctrico han sido aquellos que se encuentran morosos con la entidad.
Recordó que con la venta del IRHE el Estado recibió B/. 600 millones, los que aseguró serán sumados a los B/. 1,300 millones, que es un legado que se le deja al próximo gobierno y por ende a la Nación.
Apuntó que este fondo solamente debe ser utilizado con fines sociales, por lo que pronto presentará públicamente el detalle de los mismos.
Las inversiones programadas para los próximos 10 años estaba detalladas en B/.1,500 millones, para mantener los servicios eléctricos, por lo que ahora recaerá esta responsabilidad en las empresas compradoras, expresó.
En tanto, José Luis Viejo, vicepresidente de la compañía FENOSA, aseguró que los empleados no se equivocaron al adquirir las acciones.
José Arosemena, secretario general de los trabajadores, quien indicó que el hecho de haber adquirido las acciones no garantiza la estabilidad de ningunos de los empleados de la empresa distribuidora.