El mayor Alex Cedeño fue destituido de la Policía Nacional, luego de que se le realizara una Junta Disciplinaria en la noche del jueves, a pesar de ser día nacional. Denunció que no se le informó de sus derechos ni se le dio la oportunidad de presentar pruebas.
El abogado de Cedeño, Roniel Ortiz, calificó este hecho como una burla y traición a todos los funcionarios policiales que hacen bien su trabajo.
Agregó que de esta forma le pagan a un funcionario que durante gran parte de su vida se dedicó a honrar una institución como la Policía y a perseguir el delito.
Ortiz destacó que el mayor y siete agentes más, entre ellos un teniente y dos subtenientes, estuvieron privados de su libertad hasta el 3 de noviembre, cuando "a eso de las 12 de la noche, bajo la oscuridad y la sombra de dos comisionados, uno de apellido Lasso y otro Zambrano, hicieron una Junta Disciplinaria y destituyeron a Cedeño".
"El mayor fue destituido y me imagino que al resto de las unidades les harán lo mismo para sacarlas de la institución; violaron todos sus derechos y sus garantías sin haber probado absolutamente nada, a través de testigos amañados a los que les torcieron el brazo para que declararan en contra de ellos", dijo Ortiz.
El jurista destacó que luego de esta Junta Disciplinaria el mayor fue liberado y que en estos momentos se encuentra en un lugar seguro, porque teme por su vida.
"Lo que han hecho es una canallada. Tirar al mayor Cedeño a la calle para que el crimen organizado, el cual combatió durante 17 años, acabe con su vida" resaltó.
Manifestó que hasta la fecha, como defensa, no ha podido ver el expediente en el Ministerio Público (MP).
Acudió primero al fiscal primero, Markel Mora, quien sacó el cuerpo y solo se conoce que fue pasado a la Fiscalía Segunda, a cargo de Julio Villarreal.
Ortiz indicó que se está ante la presencia de funcionarios corruptos y un Ministerio Público, donde la procuradora Kenia Porcell no manda y es una simple empleada del Consejo de Seguridad.
Ante esto, Omar Pinzón, director de la Policía, destacó que las siete unidades detenidas en un operativo fueron puestas a realizar labores administrativas, con el ánimo de que las investigaciones sean claras y transparentes.
Añadió que por parte de la Policía, no se puede permitir ningún tipo de conducta que riña contra la norma ni contra las buenas costumbres de la institución.
"Corresponde a la Policía mantener la integridad institucional y ante este evento, hay una investigación. ¿Qué se desprenderá después de ella? No lo sé, por lo que hay que esperar que se hagan los protocolos, en los cuales hay que ser respetuosos de los derechos y garantías", agregó Pinzón.
El abogado Ortiz indicó que el lunes presentará una querella penal contra el director de la Policía, Omar Pinzón; el jefe del Consejo de Seguridad Nacional, Rolando López; y el fiscal segundo de Drogas, Julio Villarreal, por los delitos de abuso de autoridad e infracción de deberes.
"Las acciones de la Policía, el 3 de noviembre, se hicieron pensando que yo, como abogado, no estaba en Panamá", destacó Ortiz.
El jurista reveló que fue a la diligencia y su defendido se acogió a los artículos 22, 25 y 16 de la Constitución Política, que garantiza el derecho a guardar silencio, toda vez que se pretendía tomar declaración de 3 en 3 a los policías involucrados y que él, como abogado, solo participara en una.