Luego de considerar que tras su elección como presidente de la Asamblea Nacional "se salvó el honor y la dignidad del país", el diputado Pedro Miguel González dejó abierta la posibilidad de renunciar al cargo si su figura representa un obstáculo para que Estados Unidos apruebe el Tratado de Promoción Comercial con Panamá.
Indicó que frente a un compromiso como lo que esto representa, además de ser una herramienta poderosa para el desarrollo del crecimiento nacional, él no quiere ser el obstáculo para impedir la ratificación de este acuerdo, ni tampoco que se constituya entonces en una bandera política de los dirigentes de oposición en este país.
"A pesar de la presión de funcionarios norteamericanos, ahora lo que tengo que meditar es si renuncio y cuándo lo hago porque no quiero que se me vea como un obstáculo para el desarrollo", dijo.
Al ser consultado si tiene algún temor a ser víctima de alguna acción de Estados Unidos en su contra, González afirmó que no, asegurando que anda desarmado todo el tiempo y sin guarda espaldas.
"El día que me quieran matar o el día que me quieran secuestrar lo van a hacer, no lo han hecho porque no han querido, creo que para evitarse problema. Pero si algún día eso llegara a ocurrir, me defendería, y ningún jurado de concienciea con el cúmulo de pruebas que aporté en el juicio en Panamá me condenaría", dijo.