Nueve millones de balboas desembolsó el Ministerio de Educación (MEDUCA) para la remoción de la fibra de vidrio en más de 700 escuelas a nivel nacional, confirmó finalmente la Dirección Nacional de Educación.
Sin embargo, se mantiene en reserva el nombre de los representantes de las empresas contratistas que realizaron estas labores y además, se desconoce si se efectuó una licitación pública o fueron contrataciones directas.
Mirna de Crespo, directora Nacional de Educación, dijo desconocer el mecanismo que se utilizó para contratar a las empresas que trabajaron en la remoción del contaminante.
Esa información, según la funcionaria, es competencia de la Dirección Nacional de Ingeniería y Arquitectura que dirige el ingeniero César Cordero.
Panamá América dejó ayer varios mensajes en el celular del ingeniero Cordero para conocer su versión, pero no devolvió la llamada.
Crespo también reveló que el Ministerio de Educación adeuda el pago de los estudios técnicos sobre el muestreo de fibra de vidrio a la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP).
Este centro de estudios realizó pruebas para detectar el material contaminante en 24 escuelas.