El Ministerio de Economía y Finanzas otorgará un crédito extraordinario a la Dirección Nacional de Corrección para cubrir las necesidades de las cárceles del país, informó ayer la directora de Corrección, Concepción Corro.
Reconoció que el índice de detenidos en las cárceles del país se disparó, lo que ha provocado que la Dirección de Corrección solicite mayores recursos para cubrir las necesidades de los reos.
Según la funcionaria, en todas las cárceles del país se están dando las facilidades porque el Ministerio de Gobierno y Justicia ha cooperado con la entidad.
Señaló que se requerirán unos B/.700 mil para concluir adecuadamente el presupuesto del sistema penitenciario, sin embargo, el renglón de salud ya ha sido cubierto.
Añadió que la cantidad de presos ha aumentado porque las autoridades nacionales realizan constantes operativos a través de los cuales capturan a personas que se encuentran prófugas.
Un Censo Penitenciario reveló que la población penal del país es de 11 mil 323 hasta septiembre del presente año, de la que sólo el 7% es femenina.
El informe determinó que la principal causa de detención corresponde a delitos cometidos contra el patrimonio (entendiéndose robos y hurtos), tal y como la afirma el 38.2% de las personas privadas de libertad.
En el estudio contó con la participación de la Defensoría del Pueblo, autoridades nacionales y a la Fundación para la Promoción de los Derechos Humanos.
De acuerdo con el defensor del pueblo, Juan Antonio Tejada, la sobrepoblación y las insuficientes infraestructuras son elementos restrictivos para la adecuada ejecución de las medidas y programas de resocialización que impiden y dificultan la ejecución de la pena o las medidas preventivas en condiciones de dignidad y respeto a la persona.
Recalcó que los recursos disponibles para el sistema no cubren las necesidades para garantizar un adecuado tratamiento de rehabilitación.
No obstante, reconoció que la aprobación de la nueva Ley Penitenciaria abre la puerta a la humanización del sistema y a un tratamiento que coloca a la persona en el centro de atención.
Recordó que la desintegración familiar, la falta de oportunidades y de acceso a educación y empleo y las iniquidades constituyen factores que inciden de manera directa en el fenómeno delincuencial del país.