La construcción de una mega cárcel agudizará una serie de problemas que hacen difícil la resocialización de los privados de libertad, consideró ayer el defensor del Pueblo, Ricardo Vargas.
“No estamos de acuerdo con el desarrollo de una mega cárcel, sino en construir espacios clasificados para los privados de libertad”, expresó.
Por su parte, el vicepresidente del subcomité para la Prevención de la Tortura, Mario Coriolano, coincidió con Vargas y añadió que “a veces se toman caminos equivocados porque creen que la construcción de mayores cárceles puede mejorar la situación penitenciaria”.
El Décimo Congreso de Naciones Unidas concluyó que era necesario detener el incremento de cárceles en países en desarrollo y poner en marcha una serie de mecanismos para destinar recursos a la reducción de la violencia social, explicó.
Durante un foro sobre modelos de estructuras penitenciarias, la Defensoría del Pueblo presentó un diagnóstico del Sistema Penitenciario realizado por la consultora Rosario Correa.
En este informe se refleja la falta de custodios, de acceso a la educación, salud y el alto nivel de hacinamiento de los reos.