El “boom” de la construcción en la provincia de Chiriquí, está atrayendo la presencia de centroamericanos que vienen en busca de oportunidades de empleo.
En el presente año se han detenido a 75 nicaragüenses entre hombres y mujeres, quienes se encontraban de manera ilegal en la provincia.
Los nicas dicen que en el distrito de Boquete hay mayores oportunidades laborales en la construcción.
Estos extranjeros brindan sus servicios como soldadores, electricistas y operadores de equipo pesado, ya que hay una deficiencia en la mano laboral panameña.
Jaime Caballero, representante del SUNTRACS en Chiriquí, dio a conocer que hay varios nicaragüenses laborando en la industria de la construcción en la provincia y esto se da por el “ablandamiento” de las leyes por parte del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (MITRADEL) y Migración.
Añadió que no solo en Boquete hay nicaragüenses, ya que en el distrito de Gualaca hay una compañía de extranjeros laborando en Veladero de Gualaca, instalando unas torres de alta tensión, incluyendo a colombianos, todos sin los permisos laborales.
Según Caballero, la mano de obra de extranjeros en Chiriquí está afectando a los nacionales.
Por su parte, el alcalde del distrito de Boquete, Manolo Ruiz, manifestó que conoce que hay extranjeros laborando en las construcciones; sin embargo, es una materia que no es de su competencia.
Reconoce que el “bum” inmobiliario ha bajado en los últimos meses a consecuencia de la recesión económica en Estados Unidos y esto se refleja en la construcción.
Una fuente del MITRADEL, que pidió reserva de su nombre, reveló que a los extranjeros ilegales no se les paga seguro social, prestaciones, y los salarios son por debajo de los establecidos en la ley, y en muchas ocasiones se logran mediante convenciones colectivas que son negociadas.
Según registros de Migración en Chiriquí, todos los meses se detienen a nicaragüenses sin los documentos en regla.
La mayoría de las personas detenidas fueron capturadas en Boquete, Paso Canoa y David.
Durante las investigaciones se quiso conocer la versión del MITRADEL y de Migración, pero ninguno de los dos funcionarios está autorizado para hablar.