"Nadie pidió ser pobre ni mucho menos discapacitado". Con esas frías, pero reflexivas palabras Paula Castillo, de 37 años de edad, suplica a las autoridades para que ella y su hijo Arquímedes Castillo, quien padece de parálisis cerebral infantil, no sean desalojados del inmueble ubicado en Nueva Libia, Torrijos-Carter, donde residen desde hace dos años.
Mientras las lágrimas corrían por sus mejillas, de lo profundo de su corazón alcanzó a decir que Ballesteros, el propietario del inmueble, le ha dicho múltiples ofensas, pero haberse metido con su hijo, quien no habla ni camina, "no tiene perdón de Dios".
"Debo un retraso de 48 dólares y no tengo dinero para pagar a finales de mes (74 dólares), de lo contrario seremos puestos en la calle", dijo.
El cuidado especial de Arquímedes, de 14 años, le impide salir a trabajar. De hecho Paula ha vivido solamente para él. Recordó cuando en Llano Grande, Cañazas, lo llevaba en hamaca para que visitara al médico.
El joven discapacitado es parte del grupo de niños y mujeres que acuden al Comedor de Torrijos-Carter.
Una vez más esta madre eleva su clamor, para que los gobernantes la ubiquen y así concederle uno de los sueños de Arquímedes Castillo: una vivienda.
También se fortalecerá el sistema de auditoría judicial en el Órgano Judicial y se implementará un proceso similar en el Ministerio Público.
Por otro lado, se propone mejorar los mecanismos de investigación en casos de corrupción.
La Comisión fue creada luego de la suscripción, en marzo pasado, del Pacto de Estado por la Justicia, convocado por el presidente Martín Torrijos, consciente de la urgencia de reestructurar y modernizar el sistema de administración de justicia.
Menor discapacitado será desalojado
El propietario del inmueble dio el 30 de septiembre como plazo para que desalojen la vivienda.