Autoridades locales y de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), expresaron ayer su preocupación por la existencia en el país de una gran cantidad de niños, niñas y adolescentes que realizan algún tipo de trabajo infantil doméstico y los riesgos a los que éstos se ven sometidos.
Según un estudio presentado ayer por la OIT, el Ministerio de Trabajo y el Instituto para el Desarrollo de la Mujer y la Infancia, un 31.3% de la población trabajadora infantil, con edades entre 5 y 17 años, se encuentra dentro de la categoría de empleado doméstico.
Estas trabajadoras adolescentes se enfrentan a riesgos como abusos sexuales, físicos y emocional, accidentes automovilísticos, intoxicaciones con productos de limpieza, alergias respiratorias y de la piel, quemaduras, cortaduras, fatiga y depresión.
De acuerdo con el estudio ejecutado a 250 trabajadores infantiles domésticos, un 81% de esta población no asiste a la escuela; mientras que el 32% de las que asisten a las escuelas han abandonado sus estudios por no contar con suficientes recursos o porque los patrones no le permiten estudiar.
De igual forma, el 70% trabaja para ayudarse en sus estudios, el 65% para ayudar a la familia y el 12% para tener casa y comida.
Además el 54% de las trabajadoras infantiles domésticas viven en el lugar de trabajo, el 85% tiene un día de descanso a la semana, mientras que las que se duermen en el lugar de empleo laboran 15 horas diarias o más y el 76% recibe un salario inferior al mínimo establecido por ley.
Para la ministra de la Familia, Alba Tejada de Rolla, la institución está trabajando para buscar los mecanismos que le permitan a los jóvenes recibir una entrada económica, pero permitiéndoles ir a las escuelas, que no sean explotadas, que tengan derecho a recrearse y mejorar las normativas existentes enmarcadas en el Código de la Familia y del Trabajo.
Por su parte, Rigoberto Astorga Morales, coordinador de proyecto de la Oficina Internacional del Trabajo del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil, hay que revisar los mecanismos de aplicación de la ley, la instancia educativa y el papel que cada ciudadano tiene en este tema.
Explicó que la situación de Panamá es igual en todos los países, en donde se evidencia una condición de explotación y de abusos de la población.
En términos relativos, dijo comparando las cifras dentro de Panamá, nuestro país es el que más niños trabajadores domésticos tiene. "Es decir, porcentualmente Panamá tiene un 13%, mientras que los demás países andan entre un 7 u 8%", recalcó.