EL semillero de los futuros difusores del evangelio considera que para que el mensaje de Dios cale en los pueblos, lo deben hacer con el testimonio. Ese fue el sentir de seminaristas que se reunieron en Panamá durante 5 días para evaluar la formación de los futuros sacerdotes.
Nicanor Sánchez, seminarista del seminario mayor San José, considera que "llevar el mensaje a la gente de hoy es muy diferente a la de hace 20 años, pues la realidad es otra".
Sánchez dijo que "actualmente existen personas que saben que Dios existe, pero no les importa, por lo que ya no hay que hablar mucho de Dios, ahora hay que enseñar a Dios con el testimonio, y eso es lo que se está buscando: preparar sacerdotes para llevar a Cristo no solo con palabras sino con hechos concretos".
Indicó que mucha gente camina sola, es decir, que no le ve sentido a su vida; han aumentado los abortos, los suicidios y homicidios; la moral se ha ido al suelo. Hay tantos problemas y situaciones negativas en la sociedad, que en el fondo son por egoísmo, o por no verle sentido a la vida, por lo que hay que ver la manera de levantar la conciencia de los pueblos.
Por su parte, Edgardo Rivera, seminarista de El Salvador, dijo que en su país se necesita hacer un gran trabajo. Se debe educar mucho en la religiosidad popular, porque aunque hay mucha riqueza no se le está dando el auge, pues hay mucho temor en cuanto al cambio social.
La experiencia lo marcó tanto que destacó la necesidad de inculturizar más el evangelio en la realidad que se vive, es decir, cómo introducir la doctrina, la enseñanza y la palabra de Dios de acuerdo con la realidad de las personas.
Precisamente en la búsqueda de una fórmula, se realizó el quinto encuentro de la Organización de los Seminarios de Centroámerica y México (OSCAM), denominado " Somos discipulos de Cristo, enviados a nuestros pueblos para que en él tengan vida".
El evento, que reunió a 52 seminaristas, entre ellos 25 nacionales y el resto de países como Nicaragua, El Salvador, Honduras y México, tenía entre sus objetivos ampliar los conocimientos a la luz de la quinta conferencia regional del episcopado que se realizó en Aparecida, Brasil.
Nicanor Sánchez, seminarista panameño, señaló que el objetivo más a fondo de este encuentro es evaluar la formación sacerdotal, para poder llevar a Cristo a los pueblos.
Evaluarán las exposiciones emprender una formación que responda a las necesidades de la gente.
Sacerdotes, obispos y laicos comprometidos, expusieron cómo llevar el mensaje de Dios a los pueblos y cómo darle sentido a la vida de la gente.
Para Edgardo Rivera, seminarista de El Salvador, el encuentro ha sido una experiencia nueva y enriquecedora que empezó desde el momento que preparó la propuesta de su país. Siente que la experiencia lo ha iluminado porque sabrá cómo aplicar lo aprendido tanto en el seminario como para las obras misioneras.
El OSCAM se desarrolló con reflexiones y talleres que permitieron la participación de las distintas delegaciones.
Estos encuentros de seminaristas se celebran cada dos años y permiten conocer la realidad de los pueblos.
Los sacerdotes participantes coincidieron en que este tipo de encuentros son importantes para ir construyendo la fraternidad sacerdotal.
Mensajes llegan con testimonios
Seminaristas de diferentes pases coinciden en que hace falta hacer mucho trabajo para llegarle a la gente.