Lo que la legisladora Teresita de Arias catalogara como un "camarón legislativo", parece haberse repetido ayer en la madrugada cuando en un proyecto de ley que crea un bono alimenticio para los trabajadores se introdujo un artículo que declara zona de desarrollo turístico el Aeropuerto de Tocumen.
La propuesta establece la creación de un "bono voluntario" hasta de B/.100 mensuales para los trabajadores, ya sea del sector privado o público, que devenguen un salario inferior a los B/.500.
Durante la discusión en segundo debate, se introdujo un artículo nuevo, mediante el cual se declara a los terrenos y mejoras traspasados a la sociedad anónima encargada de operar el Aeropuerto Internacional de Tocumen, zona de desarrollo turístico de interés nacional para los efectos de la Ley 8 de 1994.
Por medio del mismo proyecto se dispone que el bono o vale alimenticio es voluntario y que el capital que las empresas destinen a este programa será deducible del pago del Impuesto Sobre la Renta.
La iniciativa presentada por el presidente de este órgano del Estado, Carlos Alvarado, autoriza la creación de un programa de alimentación para los trabajadores y establece que los bonos sólo podrán ser utilizados para la adquisición de comidas balanceadas.
Estipula además que el máximo del valor del bono o vale será de B/.100 y se otorga potestad a cada empresa o institución para que establezca el monto.
Según lo establecido en el proyecto de ley, las empresas podrán deducir de sus pagos del Impuesto Sobre la Renta el 100 por ciento de los gatos que ocasione la emisión de estos vales.
Los bonos sólo podrán ser canjeados por el trabajador por comida balanceada y son intransferibles, salvo al cónyuge del trabajador, hijos o padres.