La directora nacional del programa Fe y Alegría, Maritza Aguilar, explicó que a inicios y mediados del año escolar, en septiembre, hacen una encuesta y se mide cuántos niños han dejado de trabajar y cuántas horas han disminuido de sus faenas, porque el hecho de que bajen las horas de labores se considera un logro.
La idea es insertar al niño en un programa en el que se le brinda tutorías, se le ayuda en sus tareas, se realizan actividades recreativas y deportivas para su desarrollo integral y minimizar así el tiempo destinado a trabajar.
Según la encuesta de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), a nivel nacional, el 7.1% de la población de 5 a 17 años (60 mil 702) está ocupado o participa, efectivamente, en actividades económicas. El trabajo infantil se da principalmente en los niños, en el grupo de 15 a 17 años, y en las áreas indígenas y rurales.
La tasa a nivel nacional se redujo en 3.7% con respecto al 10.8% de 2008.