Mil 300 indocumentados ha deportado la Dirección de Migración en lo que va del año, tras los operativos de profilaxis social realizados por la institución, informó ayer la directora de la entidad, Ilka de Barés.
La funcionaria instó a los extranjeros que estén infringiendo la ley migratoria que pongan sus papeles en regla, advirtiéndoles que aunque Panamá sea un país hospitalario, el que no esté de paso como turista, tiene que regirse por las leyes.
Barés sostuvo que con los operativos realizados se ha podido encontrar a una gran cantidad de ciudadanos indocumentados, muchos de los cuales no fueron deportados porque algunos en el momento de ser capturados no tenían sus documentos.
La directora de Migración sostuvo también que aquellas personas que piensen que por tener hijos panameños se les tiene que dar la residencia, están equivocados y tienen que aplicar y calificar dentro de la ley migratoria.
Dijo que estas acciones se realizan porque existen muchos extranjeros que solicitan visas y se declaran como administradores o cualquiera otra posición y cuando se llega a un lugar de trabajo están ejerciendo otro puesto.